Cinco detalles a considerar para elegir una dieta saludable

DietaAlgunas dietas surgen y se vuelven populares porque prometen resultados milagrosos a largo plazo, que en muchos casos no pueden satisfacer. En cambio, las dietas realmente saludables apuestan por resultados permanentes y seguros que hacen que puedas perder esos kilos de más. Tal es el caso de la dieta baja en carbohidratos, la dieta mediterránea, o la dieta a base de vegetales y alimentos enteros.

Sin embargo, también existen otras dietas que pueden ayudarte a adelgazar pero que no son tan populares. En realidad existen muchísimas formas de adelgazar, solo necesitas elegir una dieta que sea saludable, segura y cuyos resultados se mantengan con el paso del tiempo. He aquí algunos factores que deberías tener en cuenta.

¿Qué aspectos debes considerar para elegir una dieta sana?

1. Rica en fibra. La fibra que se obtiene de las verduras, los vegetales y los granos enteros es una gran aliada de nuestro intestino a la vez que nos ayuda a mantenernos saciados por más tiempo. De hecho, la fibra favorece el tránsito intestinal y mejora la absorción de nutrientes. También ayuda a regular el nivel de glucosa en sangre, disminuye los niveles de triglicéridos y evita que nuestro organismo absorba del colesterol malo.

2. Baja en azúcar. Uno de los ingredientes más dañinos de la dieta son los azúcares añadidos. El problema radica en que el azúcar aumenta el ritmo de trabajo del hígado, por lo que no es extraño que sea una de las causas principales de hígado graso en las personas que no consumen alcohol. Además, el azúcar contribuye a aumentar los niveles de colesterol malo y triglicéridos, a la vez que dispara los niveles de glucosa en sangre.

3. Sin aceites industriales y grasas hidrogenadas. Muchos de los aceites industriales y las grasas hidrogenadas contienen demasiado omega-6, un compuesto que se ha relacionado con un aumento de la obesidad, los procesos inflamatorios y la aparición de algunos tipos de cáncer. Estas grasas también incrementan los niveles de colesterol malo y aumentan el riesgo de sufrir una disfunción endotelial, que es una de las causas para la aparición de una enfermedad cardiovascular.

4. Sin carbohidratos refinados. Es cierto que los carbohidratos refinados son una fuente de energía pero no solo están privados de la fibra que es una de los componentes más importantes de los hidratos de carbono, sino que también se convierten rápidamente en glucosa, lo cual genera picos en el nivel de azúcar en sangre. De hecho, numerosos estudios han relacionado el consumo de carbohidratos refinados con la obesidad, la diabetes y los problemas cardiacos.

5. Centrada en la calidad de los alimentos, más que en las calorías. Contar las calorías constantemente puede ser muy estresante y aumenta las probabilidades de que abandones la dieta o sufras el temido efecto rebote. Por eso, las dietas más saludables no se centran en la cantidad de calorías consumidas sino en la calidad de los alimentos y en los nutrientes que puede aportarte cada comida.

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