¿Por qué la falta de sueño nos convierte en peores personas?

Original photo RAW 3456x2304 or 2304x3456

La falta de sueño es un problema muy común que afecta a cerca del 45% de la población mundial. Se trata de una alteración que puede volverse crónica y que no solo afecta nuestro rendimiento sino también nuestra salud física y mental. De hecho, se ha demostrado que la falta de sueño mantenida aumenta la sensación de cansancio y la fatiga física, a la vez que reduce la capacidad cognitiva, haciendo que nos resulte más difícil concentrar la atención en una tarea determinada. Asimismo, reduce nuestro apetito y nos hace más vulnerables a consumir alimentos poco saludables, lo cual termina pasando cuenta a largo plazo.

Sin embargo, lo que no sabíamos hasta hace muy poco es que la falta de sueño también puede convertirnos en peores personas. Un estudio realizado por científicos de la Universidad de California, en Berkeley, desveló que dormir poco nos hace ser más egocéntricos y egoístas, a la vez que afecta nuestras relaciones personales.

Los nexos entre la falta de sueño y nuestra conducta

En el estudio, los investigadores evaluaron a través de un cuestionario la calidad del sueño y el tiempo que los participantes dormían. Además, les pidieron a los voluntarios que elaboraran una lista con las cinco cosas por las que se sentían agradecidos. Los resultados revelaron que las personas que mejor dormían solían estar más agradecidas en sus relaciones con los demás, en comparación con quienes tenían problemas para conciliar el sueño.

Los científicos también realizaron un seguimiento de más de 60 parejas de entre 18 y 56 años y les pidieron que llevaran un diario de la calidad de su sueño, a la vez que hicieron una serie de grabaciones en las que las parejas debían solucionar conflictos cotidianos. Los resultados desvelaron que las parejas de las personas que habían dormido mal o muy poco se sentían menos valoradas, en comparación con las parejas de quienes habían dormido bien.

Los investigadores explicaron que esto se debe a que la falta de sueño funge como una especie de anestesia que adormece nuestras emociones, específicamente nuestra capacidad empática, haciendo que prioricemos primero nuestras necesidades antes que las del resto de las personas, es decir, nos vuelve más egoístas.

Imagen del artículo

¿Por qué la falta de sueño nos convierte en peores personas?
  Consejos, Estudios