No permitas que el fin de semana arruine tu dieta

Existen diversas posturas en cuanto a qué hacer el fin de semana con la dieta. Por un lado, algunos afirman que debe seguir el mismo ritmo que durante la semana, cuidando todos los alimentos que se consumen. Del otro extremo, se encuentran quienes piensan que tras 5 días de mucho sacrificio y abstinencia de las comidas preferidas, tienen bien ganado un premio de abundante comida el sábado y el domingo, aunque esta última alternativa no sea la más aconsejable. Lo importante es encontrar un punto equilibrado entre no recuperar el peso que hayamos perdido con la dieta y a su vez lograr relajarse un poco para no llegar a una saturación mental.

Pero, ¿cómo se logra esto? Una forma de no sentirte atado a las exigencias de una dieta tan estricta es decidirte a no seguir un plan específico, pero con el compromiso de moderar las porciones. Es decir, come lo que quieras, pero no comas hasta llenarte. También es importante que no comas sólo porque un alimento se ve tentador. Esas calorías pueden ser la diferencia.

Otra alternativa es seguir una dieta planificada durante el fin de semana, pero permitirnos una comida libre, como un almuerzo en una reunión familiar o una cena afuera con amigos. Pero ten cuidado: tampoco aquí puedes perder del todo la conducta. Por supuesto que unas calorías de más en una comida semanal están más que justificadas, pero trata de no caer en varios excesos, y cuando te sea posible ahorra calorías que están por fuera de tus platos (por ejemplo con refrescos Light, o sin comer pan con la comida).

Como se ve, la estrategia debe estar adaptada a la personalidad y el grado de sobrepeso de cada persona. Algunas preferirán tener algo más planificado, mientras que otras necesitarán salirse un poco de la rutina y aprender a controlarse sin seguir un registro exacto. Lo importante es tener en claro que siempre las comidas deben ser moderadas y sin caer en excesos.

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