Manzana asada

La manzana es una fruta habitual en las dietas de adelgazamiento, ya que aporta pocas calorías, mucha fibra y varias vitaminas y minerales. Sin embargo, esa fibra es en muchas personas algo perjudicial, debido a que puede causarles molestias estomacales. En estos casos existe una solución práctica y sabrosa: comer manzana asada.
Al someter la manzana a la cocción lo que hacemos es transformar su fructosa, un proceso que, de comerla cruda, tendría lugar en nuestro estómago. Algunas personas esta fermentación dentro del estómago les resulta nociva, ya que puede generar gases que causen molestias digestivas. Es por ello que una manzana asada resulta mucho más fácil de digerir.
Si bien se desperdicia gran parte de las vitaminas de esta fruta, será beneficioso consumirlo para el sistema digestivo, ya que hará la digestión más rápida. Esto ayudará a tener un tránsito intestinal perfecto, aumentando los beneficios de la fibra.
También es bueno considerar a la manzana asada como un postre sano y muy poco calórico. Puedes endulzarla con edulcorante, o si no sigues una dieta tan estricta, una cucharada pequeña de miel. No aportará más de 150 calorías de este modo, y realmente sabe bien. Sin dudas, se trata de un postre mucho más sano que otros llenos de grasa o excedidos en azúcares.
Ya lo sabes, la próxima vez evites una manzana porque te cae pesada, prende el horno, quita el cabo a la manzana y cocínala hasta que esté tierna.

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