Los niños con mejores habilidades lingüísticas tienen menos rabietas

Los niños con mejores habilidades lingüísticas tienen menos rabietasLas rabietas de la edad preescolar en los pequeños son conducta mucho más comunes de lo que los padres pueden imaginar. Esto se relaciona estrechamente con la etapa de cambios psicológicos que tiene lugar entre los 3 y los 5 años de edad en el niño y que suele incidir en su manera de comportarse.

Ahora bien, un reciente estudio ha propuesto una nueva relación entre estas rabietas y las habilidades lingüísticas tempranas de los pequeños, un descubrimiento que podría ser muy útil para confeccionar futuros programas de entrenamiento para los niños.

El estudio publicado en la revista Child Development asevera que los niños que han alcanzado determinadas habilidades lingüísticas en su desarrollo temprano tienen menores probabilidades de estallar en rabietas cuando lleguen a la edad preescolar.

Para arribar a estos resultados, los investigadores analizaron a un total de 120 niños entre los 18 meses y 4 años de edad evaluando sus habilidades lingüísticas y su capacidad para manejar la frustración. En una de las tantas pruebas, se observó la habilidad de los niños para controlar su propio enojo al tener que esperar 8 minutos para abrir un regalo mientras sus madres firmaban un formulario de entrega.

De esta manera, los investigadores hallaron que los niños que tenían mejores habilidades lingüísticas en sus primeros años de vida y que aprendían a hablar rápidamente expresaban menos enojo a los 4 años de edad, en comparación con aquellos niños que habían desarrollado peores habilidades.

Así, los niños de 3 años de edad que empezaban a hablar más rápidamente tenían mayores posibilidades de buscar con tranquilidad la ayuda de su madre ante situaciones de espera y ansiedad. Esto, a su vez, predecía que a los 4 años de edad manifestaran menos enojo ante situaciones similares.

Al respecto, los investigadores explican que esto puede deberse a que el desarrollo de unas mejores habilidades lingüísticas propicie la expresión verbal de los pequeños para comunicar sus necesidades. Así mismo, este desarrollo lingüístico en los pequeños les permite que puedan usar su imaginación para distraerse con otras cosas a la vez que se distraen de sus frustraciones, lo que por supuesto, facilita que el niño utilice los medios verbales para satisfacer su ansiedad en vez de abusar de sus emociones más evidentes.

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