El tratamiento del herpes labial

El tratamiento del herpes labialEl diagnóstico del herpes labial se realizará mediante la aplicación de la prueba de Tzanck a la lesión (esta prueba consiste en el cultivo del virus que permanece en la lesión) o a partir de un examen físico sobre los ganglios linfáticos del cuello o la ingle.

Una vez que se ha determinado con certeza que la causa de las lesiones es el virus del herpes simple I, el médico orientará al paciente un tratamiento que mitigue el dolor que provocan las lesiones, ya que este virus no puede ser curado.

Los especialistas recomiendan mantener siempre limpia la parte infectada lavándola con agua y jabón para evitar que la infección se expanda a otras áreas del cuerpo. Particularmente sensible es la zona de los ojos, donde esta enfermedad puede causar ceguera o una infección generalizada de carácter mucho más severo.

Los médicos también sugieren tocar las ampollas lo menos posible y, en caso de hacerlo, lavarse bien las manos antes y después. Desde que aparecen los primeros síntomas de la lesión hasta que la erupción se haya curado completamente, es muy importante evitar dar besos a otras personas ya que de esta manera se evita la propagación del virus.

Debe eliminarse además el consumo de los alimentos ricos en arginina como las nueces, el maní, el coco, ajonjolí, almendras, avellanas, chocolate, germen de trigo y la gelatina; pues se ha comprobado que su ingestión favorece el crecimiento o la reaparición del virus en algunas personas.

Por otra parte, se recomienda el consumo de alimentos ricos en lisina ya que tienden a resistir mejor el ataque del virus del herpes simple. Entre estos encontramos: las algas, la soja, la levadura de cerveza, las papa, los huevos, el pescado y los diferentes tipos de productos lácteos.

Aún no se conoce ningún tratamiento del herpes labial que pueda eliminar completamente este virus. De esta forma, una vez que el virus ha entrado en el organismo, tiende a permanecer de forma inactiva con reapariciones ocasionales; sin embargo, existen algunos medicamentos que pueden reducir la frecuencia con la que aparecen estos episodios, su duración y el daño que provocan.

Entre estos medicamentos encontramos el aciclovir tópico u oral y el valaciclovir. Ambos se recetan por lo general en una dosis única de 4 tabletas de 500 mg para aliviar los síntomas, aunque en casos más severos se orienta por vía oral todos los días. Aunque por supuesto el mejor tratamiento siempre será la prevención.

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