El bronceado y el cáncer de piel

El bronceado y el cáncer de pielEn la cultura moderna estar bronceados significa ir a la moda. Sin embargo, detrás de esta tendencia se oculta un proceso mucho más complejo. Por ejemplo, se sabe que tomar el sol es beneficioso porque así nuestro cuerpo produce vitamina D y C pero si se nos va la mano, no solo podemos sufrir quemaduras severas sino incluso desarrollar el temible cáncer de piel.

Al respecto, un reciente estudio publicado en la revista BMJ ha relacionado el incremento del cáncer de piel con el uso de las camas de bronceado.

Los investigadores dela Universidadde California en San Francisco detectaron que el uso frecuente de las camas de bronceado puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel de las células basales y escamosas.

En el estudio se analizaron varias investigaciones anteriores en las que participaron más de 9.000 pacientes con cáncer de piel como el carcinoma de las células basales y el carcinoma de las células escamosas. De esta manera, los investigadores pudieron comprobar que el uso de las camas de bronceado entre los participantes se asoció con una aumento del 67% en el riesgo del carcinoma de las células escamosas y del 29% en el riesgo de carcinoma de las células basales.

Así mismo, apreciaron  que el uso de las camas de bronceado de manera frecuente antes de los 25 años de edad aumentaba considerablemente el riesgo de padecer este tipo de cáncer.

En síntesis, que si usas las camas de bronceado, esto representará un aumento del 20% en el riesgo de padecer cáncer de piel pero si las usas antes de los 35 años de edad, el riesgo aumenta hasta el 87%.

Por esta razón, los especialistas recomiendan evitar los bronceados artificiales, sobre todo en las personas jóvenes. La solución está en broncearse al sol y, en época de invierno, echar mano a los alimentos que ayudan a mantener el bronceado, como las zanahorias, que son ricas en betacaroteno.

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