Slow food: Una nueva tendencia que gana terreno

ComerEl slow food es una nueva tendencia que está ganando terreno, como contraposición a la comida rápida. Se trata de un movimiento surgido en Italia, a mitad de la década de 1980, pero poco a poco se ha ido extendiendo por todo el mundo. Su símbolo es el caracol, el cual se puede apreciar en todos aquellos restaurantes que se adhieren a esta tendencia.

El objetivo esencial del slow food es luchar contra las prisas que genera la sociedad moderna. No obstante, también aboga por recuperar los sabores tradicionales y las formas de cocción de antaño. En práctica, nos propone que disfrutemos más de la comida, no solo comiendo más lento sino también preocupándonos porque el entorno sea adecuado.

Cinco buenas razones para apostar por el slow food

1. Comerás menos. Al comer deprisa no dejas tiempo suficiente para que tu estómago digiera bien los alimentos y le envíe al cerebro la señal de que está saciado y que debes parar de comer. Como resultado tendrás más apetito y comerás más. Al contrario, al comer con tranquilidad y disfrutar la comida, puedes sentir las señales que envía tu cuerpo y detenerte cuando te sientas saciado.

2. Tendrás menos problemas digestivos. La masticación es la primera etapa y una de las más importantes del proceso digestivo ya que es donde se trituran los alimentos. Cuando comes demasiado rápido apenas masticas la comida, por lo que el estómago debe producir más ácidos gástricos para digerir los alimentos. Como resultado puedes comenzar a padecer numerosas afecciones a largo plazo, como por ejemplo, la gastritis. Al comer con más tranquilidad, evitas estos problemas.

3. Podrás regular tu peso corporal. Cuando comes más despacio puedes degustar mejor los sabores de los alimentos y aprovechar al máximo sus propiedades nutricionales. Además, algunos estudios han demostrado que al comer más lento, nos saciamos más rápido y por ende, consumimos menos comida. Una estrategia excelente para las personas que quieren adelgazar algunas libras y mantener su peso corporal regulado.

4. Elegirás mejor lo que comes. La prisa nunca ha sido una buena consejera, sobre todo cuando debemos elegir el menú de nuestra cena. Si comes demasiado rápido es muy probable que apuestes por toda la comida que tienes frente sin detenerte a pensar en las calorías que tiene o en cuán saludable es. Sin embargo, cuando comes despacio puedes escoger mejor la comida que consumirás apostando por un menú más equilibrado y saludable.

5. Mantendrás el estrés a raya. Comer despacio es una estrategia excelente para evitar las prisas cotidianas y mantener a raya las tensiones y el estrés. De hecho, al comer con tranquilidad, tus músculos se relajan, tus sentidos se centran en la comida y la compañía y tu mente se desconecta de las preocupaciones. Como resultado te sentirás más relajado y poco a poco comenzará a desaparecer esa sensación de agobio y malestar.

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