Los tipos de sordera y sus causas

Los tipos de sordera y sus causasLa sordera es un trastorno que afecta el adecuado funcionamiento del oído, entorpeciendo la comunicación de la persona con el ambiente que la rodea.

La sordera puede tener múltiples causas, entre ellas se mencionan los factores hereditarios e incluso los hábitos o las enfermedades que la madre mantiene durante el embarazo. De ahí que el consumo de medicamentos ototóxicos o la contracción de enfermedades como la toxoplasmosis, algunos tipos de gripe o la rubéola durante el embarazo, pueden provocar sordera en el niño. Otros factores que se han identificado como causas de la sordera infantil son el sufrimiento alargado durante el parto o la prematuridad en el nacimiento.

En el niño la sordera suele manifestarse como consecuencia de enfermedades que dañan el oído; entre ellas: la otitis, la papera, la meningitis o el sarampión. En edades adultas el mayor factor de riesgo que provoca la sordera es la exposición durante largos períodos de tiempo a los tonos agudos. Lo curioso es que en este caso, la sordera tiene un carácter gradual por lo que en muchas ocasiones las personas no logra detectar sus primeros síntomas y acude al médico cuando ya se ha perdido más del 50% de la audición.

Según la zona de la afectación en el oído, la sordera puede clasificarse en dos grandes grupos: la sordera de transmisión o conductivas y la sordera de percepción o neurosensorial.

La sordera de transmisión afecta el oído externo o el medio por lo que la onda sonora no llega a transmitirse hasta el oído interno. Entre sus causas más comunes se encuentra la obstrucción del conducto auditivo por cuerpos extraños como tapones de cerumen, aunque también puede aparecer como consecuencia de afecciones sobre el tímpano y el oído medio como otitis, roturas timpánicas o perforaciones que impiden que las estructuras timpánicas vibren adecuadamente. En este tipo de sordera los sonidos graves resultan los más afectados precisándose en ocasiones de cirugía para corregir el defecto.

Por otra parte, la sordera de percepción se produce por la afectación de la cóclea o de las estructuras nerviosas que impiden que la información auditiva llegue al cerebro para ser correctamente identificada. Por lo general se debe a procesos inflamatorios, tóxicos, degenerativos o infecciosos que afectan las delicadas estructuras del oído. Gran parte de estas sorderas son irreversibles por lo que se requiere el empleo de prótesis para escuchar sobre todo los sonidos agudos.

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