Los beneficios de la vitamina C

Cada vez que una persona se resfría, la vitamina C aparece en escena como uno de los micronutrientes necesarios para una recuperación. Sin embargo, esta vitamina es esencial en distintas funciones del cuerpo y debe contemplarse ingerirla en cantidades adecuadas.

También conocida como ácido ascórbico, la vitamina C no puede ser sintetizada por nuestro organismo, por lo que es necesario ingerirla mediante los alimentos. Entre sus principales fuentes debemos mencionar las frutas (principalmente cítricas como la naranja), los pimientos, las coles, el coliflor, el brócoli y las patatas. Por su parte, los alimentos de origen animal no aportan vitamina C.

Cabe aclarar que la exposición al calor elimina la mayor cantidad de vitaminas, por lo que las frutas y jugos envasados no son una fuente ideal de este micronutriente.

Pero ¿Por qué es importante para nuestro cuerpo?

En primer lugar, hay que decir que al ser la vitamina C buena para la producción y mantenimiento del colágeno en el cuerpo, ayuda a la salud de los huesos, los dientes y los vasos sanguíneos.

La vitamina C es además uno de los principales antioxidantes. Es por ello que neutraliza el efecto de los radicales libres, compuestos que perjudican a las células del cuerpo.

Además, su propiedad antioxidante hace que mejore la salud del sistema inmunológico, ayude a prevenir los efectos del nitrito y nitrato (sustancias cancerígenas presentes en embutidos) y cuidarnos del humo del cigarrillo. Es por ello que se recomiendan dosis aún mayores para fumadores.

La vitamina C es también buena para combatir diabetes tipo II y problemas de tensión arterial.

Si bien las cantidades diarias que deben consumirse varían de acuerdo a la edad de la persona, y a algunas situaciones puntuales (como el embarazo), se puede decir en general que un hombre adulto debe consumir 90 mg diarios de vitamina C, mientras que la mujer debe consumir 90.

Imagen del artículo

Los beneficios de la vitamina C
  Consejos, Dietas, Salud y belleza