Las propiedades de la carne roja: ¿Beneficiosas?

Las propiedades de la carne roja: ¿Beneficiosas?La carne roja es una de las principales fuentes naturales de hierro, proteínas y vitaminas para nuestro organismo, además de ser una fuente de aporte de energía muy singular. Durante muchos años se pensó que este tipo de carne era muy saludable pero realmente todos los excesos son malos y, por ende, la carne roja se debe consumir con moderación.

Un estudio realizado en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard en Estados Unidos y publicado en la American Journal of Clinical Nutrition recopiló, a través una serie de cuestionarios aplicados durante 20 años, los datos sobre los hábitos alimenticios de cerca de 400.000 personas. Tras controlar disímiles parámetros como la edad, el índice de masa corporal, los estilos de vida y los hábitos dietéticos los investigadores concluyeron que estos últimos eran la clave para la aparición de la diabetes tipo 2 en 30.000 de estas personas.

Se pudo apreciar que en las personas que consumían diariamente unos 100 gramos de carne roja no procesada, el riesgo de padecer de diabetes tipo 2 aumentaba en un 19%. Mientras que entre quienes consumían carne roja procesada, el riesgo de padecer esta enfermedad se incrementaba hasta en un 51%.

Estos resultados pueden deberse a la incorporación de grasa y sal a la carne roja procesada, lo cual incide directamente sobre el aumento del riesgo de padecer algunas enfermedades como la diabetes o el cáncer colorrectal.

No obstante, los especialistas puntualizan que el consumo de las carnes preparadas no conduce directamente al padecimiento de determinadas enfermedades sino que esto está determinado específicamente por los patrones dietéticos que mantiene cada persona. Debe tenerse en cuenta que lo importante no es dejar de comer determinados alimentos o comer otros en demasía sino lograr un equilibrio en nuestra dieta.

Finalmente, las recomendaciones son muy claras: comer carne roja en cantidades moderadas e ingerir menos alimentos procesados y, sobre todo, añadir menos sal, grasas y salsas extremadamente calóricas a los platos.

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