Las deficiencias nutricionales más comunes

nutrientes-dieta-mujerMantener una dieta balanceada y nutritiva no es sencillo. Para lograrlo se necesita tener un conocimiento básico sobre el aporte nutricional y calórico de cada alimento, una información que no todas las personas tienen, ni saben utilizar. Como resultado, es probable que a lo largo de nuestras vidas suframos deficiencias de determinados nutrientes ya sea por no recibir un aporte adecuado de los mismos o por tener dificultades para absorberlos.

Las 3 deficiencias nutricionales más frecuentes

1. Deficiencia de hierro. El hierro es un mineral esencial para nuestra salud ya que forma parte de las células rojas de la sangre, a la vez que conforma la hemoglobina y contribuye al transporte de oxígeno a las células. Sin embargo, es un mineral muy difícil de absorber por lo que es usual que sus niveles desciendan en nuestro cuerpo con facilidad. De hecho, se estima que la deficiencia de hierro afecta a cerca del 25% de las personas de todo el mundo, alrededor del 47% en los niños en edad preescolar, el 30% de las mujeres durante el período menstrual y hasta el 42% de los jóvenes y mujeres embarazadas. Se trata de una deficiencia que puede provocar anemia, cansancio y debilidad, a la vez que debilita el sistema inmunitario y afecta la función cerebral.

2. Deficiencia de yodo. El yodo es un mineral esencial para el funcionamiento normal de la glándula tiroides y la producción de hormonas tiroideas, implicadas en procesos tales como el crecimiento, el desarrollo cerebral y el fortalecimiento de los huesos. Pero aunque es un mineral muy importante para nuestro metabolismo resulta muy difícil encontrarlo en los alimentos, por lo que alrededor de un tercio de la población mundial tiene deficiencia de yodo. Su mayor consecuencia se relaciona con la afectación de la glándula tiroides, un problema conocido clínicamente como bocio y que provoca un aumento de la frecuencia cardiaca, constante falta de aliento y un incremento del peso corporal. No obstante, la deficiencia de yodo también se ha relacionado con problemas de salud infantiles graves tales como retraso mental o anomalías del desarrollo.

3. Deficiencia de vitamina D. La vitamina D funciona como una hormona esteroide en nuestro organismo. Básicamente, interviene en la absorción del calcio, a la vez que contribuye a la formación y mineralización ósea. El mayor aporte de vitamina D lo obtenemos a partir de la exposición a la luz solar, por lo que las personas que viven más lejos del ecuador o se exponen poco al sol es probable que tengan deficiencia de vitamina D. Aunque se conoce que las personas de mayor edad y de piel oscura suelen producir menos vitamina D ya que su cuerpo responde menos a la luz solar. Como consecuencia son más propensos a experimentar debilidad muscular y pérdida de masa ósea, a la vez que son más vulnerables a sufrir fracturas. Asimismo, tienen un riesgo mayor de padecer cáncer, enfermedades autoinmunes y raquitismo.

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