El rascado compulsivo: ¿Qué es?

El rascado compulsivo: ¿Qué es?¿Sientes con regularidad unos deseos irrefrenables de rascarte alguna zona de la piel a pesar de que miras y miras y no encuentras el motivo? ¿Piensas que puede ser una picadura de insecto, alguna lesión que te hiciste sin percatarte o alguna enfermedad que apenas comienza?

Al no encontrar respuesta para estas preguntas decides acudir a un especialista y, cuando te encuentras en la consulta descubres que padeces de rascado compulsivo. Un trastorno que, aunque se manifiesta en nuestra piel, tiene un origen esencialmente psicológico.

Según los especialistas el rascado compulsivo es un trastorno por descontrol de los impulsos o también llamado obsesivo compulsivo que puede llegar a ocasionar severos daños en quien lo padece. De esta manera, la manipulación de la piel se convierte en un mecanismo de liberación de la ansiedad, asociándose sobre todo a los períodos de mayor conflicto; es decir, cuando se vive mayor estrés. En estos pacientes rascarse no provoca alivio ninguno sino que se hace cada vez más inevitable y doloroso.

Por lo general el trastorno afecta a personas con tendencia a la obsesividad, a quienes son muy exigentes consigo mismo o quienes  tienen una personalidad muy meticulosa y poco flexible. Suele empeorar con la llegada de situaciones de tensión, entonces las lesiones del rascado se hacen mucho más evidentes.

El episodio específico de rascado compulsivo se desencadena por la manipulación de pequeñas irregularidades de la superficie cutánea, ya sean picaduras de insecto, granitos, una herida o cualquier otra lesión. Aunque en algunos casos puede desarrollarse también sobre la piel normal. De esta manera, las consecuencias del rascado serán las propias lesiones que se hace la persona y puede adoptar la forma de una pequeña herida, una simple pigmentación, rugosidad o descamación de la zona.

En casos extremos el propio paciente puede provocarse úlceras u otro tipo de complicación pero a pesar de esto no puede parar de rascarse. Es por ello que regularmente las personas que padecen de rascado compulsivo no pueden ser tratados exclusivamente por un dermatólogo y tienen que ser remitidos a un psiquiatra.

  Consejos, Enfermedades