El cáncer: ¿Una cuestión de mala suerte?

mala suerteEl cáncer es una de las enfermedades que más altos índices de mortalidad tiene en todo el mundo. Si bien es cierto que se ha avanzado muchísimo en su tratamiento, no ha sucedido lo mismo en materia de prevención pues en la mayoría de los casos aún se desconocen las causas específicas que desencadenan la enfermedad.

Mutación celular vs. Estilo de vida

Hoy sabemos que existen diversos factores que aumentan el riesgo de padecer cáncer, sobre todo vinculados con el estilo de vida. De hecho, una investigación realizada recientemente en el Reino Unido ha demostrado sin lugar a dudas que 4 de 10 tipos de cáncer se deben a estilos de vida inadecuados. Por ejemplo, estar expuestos demasiado tiempo a los rayos ultravioletas incrementa el riesgo de desarrollar carcinoma de células basales (un tipo de cáncer de piel), así como fumar aumenta las probabilidades de padecer cáncer de pulmón y una dieta inadecuada unida a factores heredofamiliares puede propiciar el desarrollo del cáncer de colon.

Sin embargo, no todos los tipos de cáncer son el resultado de un estilo de vida inadecuado, existen algunos que se desarrollan debido a la mala suerte. O al menos esas son las conclusiones a las que han llegado especialistas de la Johns Hopkins University School y de la Bloomberg School of Public Health. Estos investigadores consideran que la forma en la que los tejidos de nuestro cuerpo se regeneran es la verdadera explicación de gran parte de los tipos de cáncer.

En sus experimentos se analizó cómo se dividían las células de 31 tejidos del cuerpo y las probabilidades de que se presentaran mutaciones cancerosas. De esta manera, se pudo apreciar que 2/3 partes de los tipos de cáncer aparecen como resultado de la mala suerte; es decir, de mutaciones cancerosas en el proceso de división celular que no tienen una causa aparente y que no se pueden prevenir. Entre los tipos de cáncer más frecuentes que se deben a la mala suerte se encuentra el gliobastoma (un tipo de tumor cerebral), el cáncer de páncreas y el cáncer del intestino delgado.

En realidad, a medida que envejecemos aumenta el riesgo de que nuestras células no se multipliquen de manera idéntica y de que aparezcan mutaciones cancerosas. Este fenómeno es independiente del estilo de vida que se lleve o de la predisposición genética que se tenga. Por tanto, los cambios positivos en nuestro estilo de vida no son una garantía contra el cáncer, aunque en algunos casos sí pueden marcar la diferencia.

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