El agua, el nutriente esencial

Aunque muchas veces es descuidado en las dietas, el agua es el nutriente más importante de nuestro cuerpo. El organismo humano está compuesto de alrededor de un 70% de agua, mientras que nuestros músculos se componen de un 75% de este líquido, el cual resulta fundamental para su función de contracción-relajación.

Esta complejidad convierte al agua en algo más que un líquido para calmar la sed, sino en un nutriente que debe consumirse en función del requerimiento del organismo. Así como una dieta planifica cada una de las comidas, todo plan alimenticio debe contemplar las cantidades de agua a beber y la distribución de dicha ingesta.

A pesar de que se encuentra en boca de todo el mundo decir que “dos litros de agua por día” es la medida indicada, se trata de una fórmula bastante simple. Desde luego, resulta útil como una guía general y no debiera beberse menos de esa cantidad, pero se deben tener en cuenta otras apreciaciones.

Factores como la temperatura, el peso, la edad y la actividad realizada por cada persona son fundamentales para determinar correctamente cuanto agua debemos consumir. Por ejemplo, una persona que ha empezado un plan de actividad física debe aumentar las cantidades de líquido que ingiera. De hecho, pesarse antes y después del ejercicio es una buena forma de saber cuanto líquido perdemos al ejercitarnos: el peso que bajamos es pura pérdida de agua.

Para quienes tienen una dieta de más de 2.000 calorías diarias, una buena guía es consumir 1cm3 de agua por cada caloría de la dieta. Es decir, si se sigue una dieta de 2.500 calorías, se deberían consumir 2,5 litros de líquido.

No obstante, no es sencillo a veces alcanzar los requerimientos diarios si no se establece una adecuada planificación. Lo ideal es repartir las cantidades de líquido que se consumen a lo largo del día, para facilitar el trabajo de nuestro organismo y mantenernos hidratados con el correr de las horas.

Es aconsejable beber poco con las comidas, ya que así la digestión se realizará en forma más eficiente. También se debería contemplar alrededor de medio litro de agua unos 40 minutos antes de hacer ejercicios, puesto que esto ayudará a aumentar la resistencia en el entrenamiento.

Si bien es óptimo beber agua pura, existen alternativas que pueden hacer más agradable el consumo de líquidos. Las más recomendables son: 1) bebidas isotónicas, 2) aguas debidamente mineralizadas, 3) los zumos frescos de frutas, 4) la leche, 5) las sopas, 6)las bebidas deportivas.

Sin duda, el agua es un elemento que no se debe descuidar a la hora de planificar una alimentación en busca de salud y el peso ideal.

Imagen del artículo

El agua, el nutriente esencial
  Consejos, Dietas