Dieta de verano: Tres hábitos que no debes obviar

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Frutas y verdurasDurante el verano no solo cambia nuestro apetito sino también nuestras necesidades nutricionales. El aumento de la temperatura corporal, unido al incremento del gasto calórico y a la pérdida de líquidos a través del sudor cambia nuestras necesidades dietéticas. Por eso, es importante hacer algunos cambios en la dieta de cara a la temporada para mantenernos saludables.

Tres cambios que debes implementar en la dieta de verano

1. Incrementa el consumo de verduras y frutas frescas. Las verduras y las frutas son unos de los alimentos más saludables que podemos incluir en la dieta, sobre todo durante los meses de verano. Estos alimentos no solo son ricos en fibra vegetal y nutrientes esenciales que nos ayudan a mantenernos activos sino que aportan muy pocas calorías, por lo que son perfectos para mantenernos en forma. Además, contribuyen a mantenernos bien hidratados ya que contienen muchísima agua. El tomate, las verduras de hoja verde, las berenjenas, las zanahorias, el pepino, las naranjas, la nectarina, el kiwi y el melón son algunas de las opciones más refrescantes.

2. Aumenta el consumo de agua. En los meses veraniegos nuestra temperatura corporal aumenta, de manera que nos fatigamos con mayor rapidez y perdemos más líquido. Un efecto que aumenta el riesgo de deshidratación y que puede dar pie a los peligrosos golpes de calor. Para evitar estos problemas lo ideal es incrementar el consumo de agua. Los hombres deberían consumir alrededor de 3,7 litros de agua al día y las mujeres unos 2,7 litros, aunque esta cantidad también incluye el consumo de agua de otras fuentes, como las frutas, las verduras y los zumos naturales.

3. Apuesta por los alimentos que te protejan del sol. Durante el verano es importante mantenerse protegidos de la exposición directa a los rayos UVA para reducir el riesgo de quemaduras y de enfermedades de la piel. Una estrategia excelente para prevenir estos riesgos es aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas C y E, que contribuyen a proteger la piel de la oxidación celular y de los efectos de los rayos ultravioletas. Puedes encontrar estar vitaminas en los frutos secos, las espinacas, el mango, las naranjas, el limón y la guayaba.

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