Convulsiones febriles: Diagnóstico y Prevención

Convulsiones febriles: Diagnóstico y PrevenciónAunque las convulsiones febriles suelen manifestarse de manera similar en la mayoría de los casos y su identificación es bastante fácil; un diagnóstico certero dependerá en gran medida de los criterios del especialista ya que será éste quien determinará con exactitud si se trata realmente de una convulsión febril o no. Vale aclarar que no siempre la presencia de convulsiones en los niños puede asociarse a estados febriles (aunque antes de ocurrir la convulsión se manifieste una temperatura elevada).

Para diagnosticar una convulsión febril los médicos generalmente realizan algunas pruebas para asegurarse que este estado no ha sido causado por otros factores ajenos a la fiebre. En múltiples ocasiones la presencia de convulsiones no se debe exclusivamente al estado febril, sino que puede originarse a partir de una meningitis severa (inflamación de las membranas alrededor del cerebro), una deshidratación con presencia de vómitos o diarreas, infecciones u otras patologías.

Entre las pruebas más comunes para determinar la causa de la fiebre se usan el examen de sangre y de orina. Sólo en casos excepcionales se requerirá la hospitalización y la realización de otras pruebas para identificar la causa de las convulsiones.

Si nos referimos a los factores que propician las convulsiones febriles en niños, debe reconocerse que éstos aún no se conocen con exactitud. Aunque en este sentido algunos investigadores hipotetizan que puede deberse a aspectos ambientales y genéticos, planteando una posible relación entre el consumo de alcohol y cigarros durante el embarazo con la aparición de las convulsiones febriles en los niños.

Debido a que es imposible determinar con suficiente claridad los factores que propician la aparición de las convulsiones febriles, los especialistas recomiendan trabajar en la prevención en aras de reducir el riesgo. Para esto proponen el uso de medicamentos anticonvulsivos, pero sólo en los casos donde sean verdaderamente necesarios y la fiebre no ceda con métodos más tradicionales.

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