Ataques de hambre

Uno de los momentos más difíciles en una dieta de adelgazamiento suele ocurrir por las noches. Si, estamos hablando de los famosos ataques de hambre nocturnos que muchas veces se convierten en gran cantidad de calorías, azúcares y grasas consumidos en la hora menos recomendable y ante una ansiedad que parece incontrolable. Lo bueno es que se puede combatir esta situación siguiendo algunos sencillos tips.

No saltees comidas en el día. Quizás por la tarde sientas que no tienes hambre, o a la hora de la cena crees que no es necesaria. Sin embargo, esto hará que más tarde no puedas aguantar las ganas de atacar la nevera y consumir todo el alimento junto.

Acuéstate temprano. Los ataques de hambre por las noches son más habituales mientras más tarde te duermas. Si pasas 2 o 3 horas con la televi´sión o el ordenador cada noche, te verás tentado fácilmente a tener un plato y un refresco cerca.

Ten un botiquín de emergencia. A veces no puedes resistirte en ir hasta la cocina. Pero en ese caso será bueno tener alimentos dietéticos que te produzcan saciedad sin añadir muchas calorías a tu dieta.

Opta por una infusión. Una bebida caliente suele calmar la ansiedad más rápidamente. Puedes tomarte un té de hierbas con edulcorante, y tus ganas de comer se verán algo calmadas.

Hazlo todo en cámara lenta. Una buena estrategia es elegir los alimentos y prepararlos lentamente y, mientras los haces, pensar si realmente tienes hambre y vale la pena sumar calorías y grasas.

No te condenes. Si picoteaste durante la noche, no vayas al extremo de creer que todo está perdido. Recuerda que tu dieta no se ve arruinada por un tropezón. Debes hacerte fuerte y mantener tu voluntad durante el próximo día.

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