Zika: Sus implicaciones para la salud cerebral

ZikaEl Zika, una enfermedad contagiosa que se transmite por la picadura de un mosquito, fue identificada por primera vez en 1947 en los bosques de Zika en Uganda. Sin embargo, no ha sido hasta hace pocos meses que la enfermedad se ha comenzado a expandir por el mundo captando la atención médica internacional. Según estima la Organización Mundial de la Salud, al menos 20 países ya presentan signos de la enfermedad transmitida por el mosquito Zika y la cifra pudiera aumentar en los próximos meses.

En sentido general, se trata de una enfermedad contagiosa poco agresiva ya que en la mayoría de los casos los pacientes solo presentan síntomas similares a los de la gripe como: fiebre, dolor en las articulaciones, falta de apetito, decaimiento, dolor de cabeza y vómitos o náuseas. Incluso, muchas de las personas que padecen la enfermedad no muestran síntomas. Por lo general, los más afectados suelen ser los fetos pues se ha demostrado que el Zika aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones durante el embarazo como por ejemplo, el síndrome de Guillain-Barré y la microcefalia. No obstante, recientes investigaciones apuntan a que la enfermedad también puede estar relacionada con otros problemas cerebrales en adultos, como la encefalomielitis diseminada aguda.

Una enfermedad que puede afectar tu cerebro

Un reciente estudio brasileño presentado en la 68 Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología, en Vancouver, Canadá, ha encontrado que el Zika podría estar relacionado con la encefalomielitis diseminada aguda, un trastorno autoinmune que ataca a la mielina del cerebro, la capa que recubre las fibras nerviosas de las neuronas, de la misma manera en que lo pueden hacer otras alteraciones neurológicas como la esclerosis múltiple.

Para arribar a esta conclusión, los investigadores analizaron a un grupo de pacientes que presentaban síntomas del virus del Zika desde diciembre de 2014 hasta junio de 2015. Durante ese tiempo seis personas desarrollaron síntomas neurológicos que fueron consistentes con trastornos autoinmunes como la encefalomielitis diseminada aguda, una alteración que ataca la mielina, y el síndrome de Guillain-Barré, que también afecta a la mielina del sistema nervioso periférico. Al ser dados de alta del hospital, cinco de las seis personas aún mostraban alteraciones en el funcionamiento motor, problemas de visión y trastornos de la memoria y el pensamiento.

Los investigadores no han podido encontrar los nexos que relacionan al virus del Zika con el desarrollo de la encefalomielitis diseminada aguda, un trastorno de origen autoinmune que provoca una intensa inflamación en el cerebro y la médula espinal, a la vez que afecta la mielina, la capa protectora que rodea las fibras nerviosas de las neuronas y que puede afectar la adecuada transmisión de los impulsos nerviosos a nivel cerebral.

No obstante, los científicos apuntan a que se deben realizar más estudios al respecto para encontrar las causas y las posibles implicaciones de este fenómeno y alertan a las unidades médicas a estar muy atentos ante los síntomas neurológicos que puedan presentar las personas infectadas con Zika.

 

Imagen del artículo

Zika: Sus implicaciones para la salud cerebral
  Consejos, Enfermedades, Estudios