Salud mental de los niños luego del castigo físico

Salud mental de los niños luego del castigo físicoUn reciente estudio publicado en la revista Pediatrics y sustentado en investigaciones anteriores asevera que el castigo físico puede afectar la salud mental de los niños cuando alcanzan la adultez.

Según estos investigadores, el castigo físico concebido como ligeros azotes, nalgadas, empujones, agarrones o golpes (que a veces resultan mucho más comunes de lo deseado en el proceso educativo de los padres) pueden conllevar consecuencias negativas para los pequeños una vez que llegan a la edad adulta.

Para arribar a estos resultados, los especialistas analizaron los datos de una encuesta epidemiológica realizada en los Estados Unidos que se aplicó a cerca de 34.000 personas de más de 20 años de edad. Así, se les preguntó sobre la frecuencia con que eran maltratados por sus familiares durante su niñez.

De esta manera, encontraron que el 6% de los jóvenes había sufrido castigos crueles mientras que el 48% reportaron antecedentes de castigo físico cruel pero sin abuso más grave y casi el 80% respondió haber recibido al menos una nalgada en el período preescolar.

En este sentido, los investigadores contrastaron estos datos con los actuales trastornos mentales que padecían las personas que participaron en el estudio y hallaron que los voluntarios que habían sufrido castigos físicos en la niñez eran más propensos a desarrollar algunas psicopatologías.

Al respecto, se asoció el castigo corporal en la infancia con mayores probabilidades de padecer trastornos de ansiedad y del estado de ánimo como la depresión mayor, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de pánico, la agorafobia y la fobia social. Así mismo, relacionaron otras enfermedades como los trastornos de la personalidad y el abuso de las drogas con este tipo de conducta manifiesta en la niñez.

Obviamente, los investigadores recomiendan a los padres que utilicen métodos educativos diferentes y que no recurran jamás a la violencia física.

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