Pesadillas infantiles y en adultos: Sus causas

Pesadillas infantiles y en adultos: Sus causasSe estima que la mitad de las personas adultas han sufrido una pesadilla en algún momento a lo largo de sus vidas y que el 35% de los niños también las sufren. De hecho, en la etapa comprendida entre los 4 y los 12 años las pesadillas son bastante frecuentes.

En parte, las pesadillas infantiles se debe a la ansiedad de separación que sienten los pequeños. El hecho de tener que separarse desde el punto de vista emocional de sus padres puede resultarles una experiencia bastante estresante que se convierte en la causa de sus pesadillas. Por eso no es extraño que se despierten a mitad de la noche llorando y con mucho miedo.

Según los psicólogos, las pesadillas casi siempre son un signo de que algo no funciona adecuadamente en la vida de los pequeños o de las personas adultas. Por ende, deberíamos prestarles más atención y, sobre todo, aprender a prevenirlas.

El primer paso se centra en diferenciar las pesadillas de los terrores nocturnos. Las pesadillas ocurren durante la segunda parte de la noche o fase REM pero si ocurren durante la primera parte de la noche, entonces se tratará de un terror nocturno. Otro factor a considerar es que los terrores nocturnos suelen ser recurrentes, es decir, la persona tiene el mismo sueño una y otra vez. Cuando despiertan, durante los primeros minutos, piensan que su sueño es real.

En sentido general las pesadillas son el síntoma de algo más. Las causas son muy variadas: una vivencia traumática, un recuerdo estresante, demasiada tensión acumulada durante el día… En algunas ocasiones, sobre todo en las personas ansiosas, las pesadillas se producen a partir de ruidos externos como los del aire acondicionado o la calefacción que el cerebro registra para conferirles otro significado.

Por ende, la principal manera de prevenir y controlar las pesadillas, es aprender a llevar una vida relajante.

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