¡No a los ácidos grasos trans! Sus efectos sobre la salud

grasas transEn los últimos años, las grasas trans han estado en el ojo del huracán ya que se han realizado numerosas investigaciones que señalan sus efectos negativos sobre nuestra salud. Sin embargo, como este tipo de grasas es ideal para conferirle una textura suave y esponjosa a los alimentos y también potencia su conservación, en la industria alimenticia se continúan utilizando.

Los riesgos de las grasas trans

Los especialistas afirman que el consumo regular de grasas trans no es saludable para nuestro organismo. Esto se debe, esencialmente, a la capacidad que tienen los ácidos grasos trans para elevar el colesterol LDL, también conocido como colesterol “malo”, a la vez que reducen el colesterol “bueno” o HDL.

No obstante, sus riesgos no terminan ahí. Y es que el consumo de grasas trans se ha relacionado con un mayor riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares, una probabilidad que se eleva a casi un 90% cuando existen además otros factores de riesgo, como la obesidad, la diabetes y la hipertensión.

Recientes estudios han corroborado además que el consumo regular de grasas trans por parte de las embarazadas puede retrasar el desarrollo fetal y el crecimiento del bebé debido a que estos pueden pasar al feto a través de la placenta. Incluso hay algunos datos que relacionan el consumo de estas grasas con el desarrollo de algunos tipos de tumores cancerígenos.

Recomendaciones para evitar los riesgos de las grasas trans

Mantener una dieta saludable y libre de grasas trans es difícil ya que los alimentos que contienen estos ácidos grasos están por doquier, pero no es imposible.

1. Revisa siempre la etiqueta de los alimentos que adquieras en el supermercado y decántate por aquellos que no contengan grasas trans, saturadas y colesterol. Vale aclarar que cuando indican de manera general “aceites vegetales”, casi siempre se trata de productos que contienen grasas trans por lo que sería mejor pasar de ellos.

2. Elige los aceites monoinsaturados o poliinsaturados para el consumo diario. Estos aceites son mucho más saludables que las grasas trans ya que reducen las liproteínas LDL y no agotan los niveles de HDL. Puedes encontrarlos fácilmente en las almendras, el aguacate, los cacahuetes, las avellanas y los pistachos. Para freír o aliñar ensaladas, puedes apostar por el aceite de oliva, de girasol o de soja.

3. Evita añadir ingredientes ricos en grasas trans en tus recetas. Por ejemplo, los productos como la mantequilla y la margarina suelen contener muchas grasas trans por lo que sería mejor evitarlos.

Imagen del artículo

¡No a los ácidos grasos trans! Sus efectos sobre la salud
  Consejos, Dietas