Misma dieta = Efectos diversos. La culpa es del cerebro

cerebroEs muy común que, escuchando de una dieta que le fue efectiva a alguna persona cercana, también nosotros decidamos someternos al mismo régimen alimentario. Pero… en ocasiones los resultados de la dieta no son los esperados y es que científicos de la Universidad de Yale nos adelantan que las diferencias en el funcionamiento cerebral llegan a marcar diferencias también en los efectos de la dieta sobre el organismo.

El estudio en cuestión fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy y afirma que la clave para el funcionamiento de las dietas se encuentra en el hipotálamo. Según estos investigadores la señal neuronal que le indica a nuestro cerebro que ya hemos comido suficientemente se transmite de una forma más lenta porque es inhibida por otros neurotransmisores.

Al contrario, en las personas que muestran una pobre tendencia a la obesidad, esta señal viaja más rápidamente, indicando la saciedad y, por ende, mostrarán una tendencia a consumir menos alimentos.

Debe puntualizarse que la ganancia de peso que conduce a la obesidad está determinada por una serie de factores, dentro de los cuales sobresale el consumo de alimentos altamente energéticos. Aún así, todas las personas que están expuestas a este tipo de hábito alimenticio no engorda; un hecho que ha intrigado a los científicos llevándolos a profundizar en sus mecanismos cerebrales.

Nuestro cuerpo posee una capacidad innata para mantener nuestro equilibrio energético. En este punto las neuronas del hipotálamo juegan un papel esencial en conectar la información provista por la leptina y la insulina en relación con los depósitos de grasa regulando el hambre. Cuando este sistema neuronal funciona bien, la cantidad de energía que consumimos es exactamente la que necesita nuestro cuerpo; cuando el mecanismo se altera, produce cambios en el apetito llevándonos a ingerir más o menos calorías de las que realmente necesitamos.

En el caso específico del aumento de peso, el hipotálamo sufriría un proceso inflamatorio que conduce a la ruptura del equilibrio. Así, ésta es una de las causas por las cuales todas las dietas no funcionan a la perfección en todas las personas; por lo que en algunas ocasiones es necesario ponerse en las manos de un dietista.

  Consejos, Dietas, Salud y belleza