Los gatos: Una causa de alergias en los adultos

Los gatos: Una causa de alergias en los adultosSegún los especialistas, tener un gato durante nuestra infancia nos protege de padecer futuras alergias. Sin embargo, parece ser que tenerlo en edades adultas puede conducir (de forma casi irremediable) a padecer una alergia.

Pues bien, estas conclusiones se extrajeron de un estudio realizado a más de 6.000 adultos de toda Europa. La investigación se extendió durante un periodo de nueve años con el propósito de evaluar el riesgo de aparición de alergia en las personas que poseían gatos. De esta manera, al inicio del estudio ninguno de los participantes era sensible a los diversos tipos de alergia; sin embargo, al concluir la investigación el 5% de los que habían adquirido en esos 9 años un gato, era sensible a desarrollar alguna variedad de esta enfermedad crónica.

Así mismo, el riesgo se incrementaba en las personas que dejaban entrar al gato al dormitorio, mientras que aquellos que habían tenido esta mascota en su niñez poseían un menor riesgo de desarrollar síntomas alérgicos como los estornudos, la irritación ocular y las sibilancias. Esto último, asombró a los especialistas quienes consideraban que el efecto protector contra la alergia en la niñez al poseer un gato duraba sólo durante esa etapa pero comprobaron que el efecto podía alcanzar incluso la etapa adulta.

Sin embargo, en sentido general, los principales resultados del estudio afirman que convivir con un gato en edad adulta aumenta considerablemente el riesgo de padecer los síntomas de la alergia. Por ello, los especialistas consideran que si no se puede evitar el contacto con estas mascotas se implementen terapias preventivas como la inmunoterapia o las inyecciones. De esta manera, será oportuno que el gato permanezca siempre fuera de la casa y que sea bañado por lo menos una vez por semana para evitar la contaminación del entorno con la caspa de su piel.

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