Los dolores que no deberías pasar por alto

DoloresCon el gran ajetreo de la vida cotidiana muchas veces solemos hacer caso omiso a los dolores. Un dolor de cabeza pasajero, una molestia en la rodilla, una pequeña incomodidad en el vientre…Se trata de pequeños dolores que vamos tolerando e incluso, adaptándonos a vivir con ellos. Sin embargo, debes saber que el dolor es solo un síntoma y que detrás de él muchas veces se esconden trastornos más o menos graves. Existen dolores que son temporales y que obedecen a una alteración muy específica y ligera pero, en ocasiones, detrás de un simple dolor se puede esconder una enfermedad más seria.

Cinco dolores que pueden indicar una enfermedad seria

1. Dolor al orinar. La mayoría de las veces el dolor o escozor al orinar es un signo de una infección urinaria. No obstante, hay ocasiones en que una micción dolorosa puede obedecer a alteraciones más graves como un cáncer de próstata o vejiga, que suele ser el cuarto tipo de tumor más frecuente entre los hombres. En estos casos también es frecuente que la orina se torne rojiza.

2. Dolor fuerte de espalda. A veces los dolores punzantes de espalda obedecen a lesiones que se producen por movimientos bruscos, posturas inadecuadas o un ejercicio físico intenso. Pero, hay ocasiones en que también pueden ser un síntoma de un aneurisma. Se trata de un ensanchamiento de una arteria, sobre todo a nivel abdominal, que suele generar un intenso dolor y desencadenar varios riesgos para la salud.

3. Dolor en la pierna. Es natural que las piernas duelan, sobre todo después de una larga caminata o de haber realizado ejercicios físicos. Sin embargo, hay ocasiones en las que detrás de este dolor se puede esconder un problema más peligroso: un coágulo. Es lo que se conoce como trombosis venosa profunda y es una patología muy sería porque el coágulo que se aloja en la pierna puede alcanzar el corazón, los pulmones o el cerebro poniendo en riesgo la vida.

4. Dolor agudo del abdomen. A diferencia de un dolor de estómago que suele ser más generalizado, un dolor agudo del abdomen es más específico y localizable. Las causas varían aunque todas resultan bastante serias: puede tratarse de una apendicitis, una pancreatitis o una inflamación de la vesícula biliar. En estos casos el tiempo es oro porque si demoras demasiado en acudir al médico el cuadro se puede complicar con una peritonitis.

5. Dolor en el pecho. Los dolores en el pecho ya sean transitorios, agudos o permanentes, suelen asociarse con frecuencia a movimientos bruscos y problemas musculares. Sin embargo, debes saber que los dolores en el pecho también pueden ser un signo de ataque al corazón. En estos casos el dolor suele acompañarse de sudoraciones, náuseas y debilidad.

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