Las amputaciones por diabetes

Las amputaciones por diabetesSe conoce que la causa principal de las amputaciones por diabetes es la neuropatía diabética. Este trastorno suele alterar de forma temporal o permanentemente el tejido nervioso dando paso a lo que todos conocemos como pie diabético.

El trastorno del pie diabético suele provocar la sequedad de la piel, así como alteraciones en la sensibilidad, problemas al caminar y el aumento del riesgo a padecer lesiones en el pie. Según los especialistas, cuando este tipo de lesión no se trata adecuadamente tiende a infectarse, ulcerarse y gangrenarse. Es entonces cuando se debe recurrir a la amputación de la zona dañada para evitar la propagación de la infección hacia el resto del organismo.

En la mayoría de los casos este problema se debe a las complicaciones propias de la neuropatía diabética ya que, debido a la pérdida paulatina de la sensibilidad, el paciente no se percata de la lesión. Por eso, tampoco se le presta atención a la destrucción del tejido y a la alteración circulatoria que se produce por lo que muchos casos terminan sufriendo irremediablemente una amputación.

Entre los primeros síntomas de la neuropatía diabética se pueden mencionar: la sensación de ardor, adormecimiento, calambres o la impresión de tener piquetes en los pies. También es común que se experimente dolor cuando las sábanas rozan la piel, así como que no se pueda distinguir el agua fría de la caliente en el momento de ducharse.

Una vez que estos síntomas comiencen a aparecer será conveniente asistir a un especialista que diagnostique con certeza la patología e implemente inmediatamente el tratamiento más acertado. Se conoce que hoy por hoy el ácido tióctico es el único medicamento que puede incidir de manera general sobre la neuropatía diabética.

Esta sustancia logra interferir en las causas del trastorno reduciendo los síntomas que la persona experimenta. A la misma vez, mejora las deficiencias neurológicas ocasionadas y optimiza la función de las fibras nerviosas grandes y pequeñas. Sin embargo, los especialistas recomiendan que más allá del tratamiento medicamentoso, los pacientes diabéticos también implementen medidas de extremo cuidado sobre sus pies.

Al respecto, sugieren que se realice un aseo diario de los pies, teniendo especial cuidado en secárselos (sobre todo entre los dedos). Deben utilizarse además medias y calzados cómodos que eviten la formación de lesiones en la piel manteniendo siempre una estricta revisión de los cambios que pueden producirse.

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