La terapia de reemplazo de estrógeno

Muchos médicos recomiendan que las mujeres tomen hormonas para compensar la reducción en los niveles de estrógeno que ocurre durante la menopausia. La terapia de reemplazo de estrógeno o TRE (también llamada terapia de reemplazo de hormonas o TRH), puede reducir o eliminar los rubores y el dolor vaginal y en algunas mujeres, reduce los riesgos de osteoporosis.

Sin embargo la TRE no está libre de riesgos. Algunos estudios han demostrado que la TRE puede aumentar los riesgos de que salga cáncer de pecho y del útero. Sin embargo, otros estudios han demostrado que el aumento en riesgo de cáncer del pecho es bastante pequeño y que el aumento en riesgo de cáncer uterino por el reemplazo hormonal se puede eliminar añadiendo la hormona progestina.

En general, a las mujeres que han tenido alguno de las enfermedades siguientes no les recomienda la terapia de reemplazo hormonal: cáncer del pecho o del útero, cáncer de los ovarios, coágulos en las piernas, la pelvis o los pulmones, presión arterial alta, diabetes, cálculos en la vesícula o enfermedades de la vesícula o fibromas uterinos grandes.

Para la mayoría de las mujeres, los beneficios de la terapia de reemplazo hormonal superan a los riesgos. Catorce estudios han mostrado que la terapia de reemplazo de hormonas ayuda a prevenir enfermedades cardiacas. El estrógeno también ayuda a mantener la asimilación de calcio, lo que ayuda a evitar la osteoporosis.

Las mujeres deben discutir ampliamente las ventajas y las desventajas de la terapia de reemplazo hormonal con sus médicos. Si una mujer prefiere la terapia de reemplazo hormonal, debería de tomar la dosis menos posible y asegurarse de que el médico le recete una combinación de estrógeno y progestina para reducir el riesgo de cáncer uterino.

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