La sobredosis de aspirina

La sobredosis de aspirinaLa intoxicación por ácido acetilsalicílico se ha convertido en nuestros tiempos en una de las sobredosis más comunes. Anualmente se reportan más de 10 mil casos de sobredosis de aspirina solo en los Estados Unidos, sobre todo en los niños entre 1 y 4 años de edad. Obviamente, el hecho de que la aspirina sea uno de los medicamentos más extendidos y fáciles de adquirir sin receta médica contribuye a esta problemática.

La sobredosis de aspirina puede ocurrir esencialmente mediante dos formas: ya sea por la ingesta accidental o intencional de una dosis muy grande de aspirina o por la acumulación diaria en el organismo de ácido acetilsalicílico por cierto tiempo de manera que llega a provocar una intoxicación crónica por aspirina.

En las personas que padecen de una sobredosis aguda pueden manifestarse diversos síntomas como: náuseas, malestar y dolor estomacal, vómitos y gastritis.

En los casos en los que se padece de intoxicación crónica es frecuente que se manifiesten otros síntomas como: fatiga, desmayos, confusión, una leve fiebre, latidos cardíacos acelerados y una respiración rápida e incontrolable.

Vale aclarar que la aparición de los síntomas y su intensidad dependerá de la dosis administrada y del tiempo transcurrido desde su ingestión. Es común que en los casos en que la persona ha consumido dosis muy grandes aparezcan otros síntomas como: un zumbido en los oídos o sordera temporal, hiperactividad, vértigo, somnolencia, convulsiones e incluso un estado de coma.

En estos casos es indispensable asistir al médico rápidamente y debe conocerse con exactitud el estado del paciente y su sintomatología, así como el nombre del producto específico que se consumió, su cantidad y la hora en que fue ingerido.

La evolución dependerá de la cantidad de aspirina absorbida por el organismo y la que aún circula en sangre. Normalmente esta problemática se resuelve sin mayores inconvenientes pero si el tratamiento se retrasa o la sobredosis resulta muy grande los síntomas tienden a empeorar, pudiendo aparecer fiebres muy altas, convulsiones y en los casos más graves incluso puede ser mortal.

  Consejos, Enfermedades, Medicamentos