La Semana Santa en el tiempo de mis abuelos

Abuela, se acerca la Semana Santa. Ya nos estamos preparando para irnos a la playa.Cuéntame como lo celebraban en tu época
¿En mi época? la celebración de la Semana Santa era muy distinta a la de ahora.
Esas fiestas religiosas estaban acompañadas de respeto, paz y silencio; propicios para el recuerdo del martirio y el sacrificio de nuestro señor Jesucristo.
Puedo entender por lo que me dices, que Uds., no salían a la playa o al campo.
Nada de eso. Cuando se acercaba la Semana Mayor, preparábamos la ropa que vestiríamos durante los días santos (como se les decía). Existía la creencia de que estrenar en las ceremonias religiosas, daba buena suerte durante el resto del año.
Abuela, me contaba mi mamá, que tu, no la dejabas ni siquiera correr y menos gritar. Y que no iban a la playa porque mujer que se bañaba los días santos se convertía en pez.
Creo que tu mamá exageró, pero si, la fe en aquellos tiempos, era lo primordial. Los días más importantes eran el miércoles, el jueves y el viernes santo. Nos mantenían en completo silencio y no estaba permitido alzar la voz, pelear, circular en vehículo, ni usar el martillo, porque según las creencias populares la carne del señor era herida por los golpes.
Abuela, ¿no te parece que eran un poco exagerados en cuanto a las costumbres religiosas?

Exagerado son las cosas que hacen Uds. hoy en día con la Semana Santa. No hay respeto ni acuden a la iglesia a dedicarle, aunque sea un ratico a dios.
Pero abuela, actualmente la tradición religiosa de la semana mayor se conserva en ciertas localidades y parroquias del país.
Si hijo, pero no como antes. Ahora todo es un bochinche: se van a las playas, andan casi «en cueros», no se respeta el ayuno. Todo es un bochinche.
¿Bochinche abuela?
La procesión de los palmeros de Chacao, el domingo de ramos, la visita al nazareno de san pablo, recorrer los siete templos y el domingo de resurrección con la quema de judas.
No me vas a decir que no se celebra la Semana Santa religiosamente.
Afortunadamente querido nieto, algunas de las buenas costumbres no las hemos dejado perder.
La Semana Santa, revive la tradición de un pueblo que rememora todos los años la vida, muerte y resurrección del hombre; que según las escrituras, dio en sacrifico su vida para la salvación de la humanidad.