La exposición al mercurio aumenta el riesgo de diabetes

La exposición al mercurio aumenta el riesgo de diabetesUno de los problemas más serios para la salud humana en estos tiempos es la contaminación ambiental que afecta a los alimentos que ingerimos y, como consecuencia, incide también en nuestro organismo. Una de las sustancias más peligrosas que se encuentran en grandes cantidades sobre todo en algunos tipos de pescados, es el mercurio. De hecho, estudios recientes sugieren que la alta concentración de este metal pesado en los alimentos puede aumentar el riesgo de diabetes.

El mercurio se encuentra en estado natural en varias sustancias y organismos, en estos casos no resulta muy toxico para las personas. Sin embargo, a través de varios procesos, como los industriales, el mercurio se puede transformar en una sustancia muy peligrosa, y es entonces cuando debemos tener cuidado.

Los efectos nefastos de este metal sobre el organismo van desde lesiones en la piel y en las mucosas hasta problemas graves como la transferencia de madre a feto durante el embarazo (se conoce que el mercurio es una de las causas de mayores de problemas en los niños).

Ahora los resultados de un nuevo estudio publicado en la revista Diabetes Care, sugieren que un alto nivel de concentración de mercurio en la sangre de jóvenes adultos puede facilitar el desarrollo de diabetes de tipo 2.

Los datos se recopilaron a partir del análisis de una muestra de voluntarios que en los años ’80 no tenían diabetes. A estas personas se les dio un seguimiento hasta el 2005. Así se pudo constatar que quienes tenían los niveles más altos de mercurio en sangre, seguían una vida sana, una dieta equilibrada y hacían ejercicio físico con regularidad pero comían mucho pescado.

El problema es que casi todo el pescado contiene este metal pesado, algunos en concentración más alta que otros. Como el pescado es un alimento sano (contiene también los ácidos grasos omega 3, magnesio, proteínas magras y otros ingredientes benéficos), se recomienda no eliminarlo de la dieta sino más bien seleccionar aquellos que contengan una cantidad menor de mercurio.

Por ejemplo, los camarones y el salmón se encuentran entre los pescados con la menor concentración de mercurio, mientras que el tiburón y el pez espada contienen cantidades elevadísimas.

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