La Esclerosis Múltiple

LA ESCLEROSIS MULTIPLE
Deseamos que estas líneas le sean de mucha utilidad. Es un pequeño resumen de todo lo que se puede hablar en estos momentos sobre La Esclerosis Multiple.
La consulta con el Neurologo se impone, sin embargo, tome esta como una guía.
Estamos a su orden.
¿Qué es la Esclerosis Múltiple?
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica que ataca al sistema nervioso central (Medula y Cerebro). Los síntomas pueden ir desde un adormecimiento en las extremidades, hasta la parálisis o pérdida de la visión. El desarrollo, la gravedad y los síntomas de la EM varían de una persona a otra.
La mayoría de los casos se diagnostican en pacientes que tienen entre 20 y 50 años de edad. Alrededor de dos tercios de las personas con EM son mujeres. Esta enfermedad se da con más frecuencia entre las personas que se han criado en climas fríos. Varios estudios indican que hay factores genéticos que hacen que algunas personas sean más propensas a esta enfermedad, pero no existen pruebas de que se pueda heredar directamente.
Se cree que la EM es una enfermedad autoinmune. Nuestras propias defensas del organismo atacan a la mielina que es el tejido graso que rodea y protege la fibra nerviosa del cerebro, los nervios ópticos y la médula espinal, que constituyen el Sistema Nervioso Central (SNC). Cuando esto ocurre, puede quedar una cicatriz que es lo que llamamos ESCLEROSIS? y Múltiple porque ocurre en varias zonas del SNC. En ocasiones, el daño alcanza también a la fibra nerviosa. Cuando cualquier parte de la cubierta de mielina o de la fibra nerviosa se daña o se destruye, los impulsos nerviosos que entran y salen del cerebro se distorsionan o se interrumpen.
La EM no? es una enfermedad mortal. Las personas que padecen EM pueden llevar una vida normal o casi normal.

¿Cuáles son los síntomas?

Sensación de hormigueo, entumecimiento o dolor, las dificultades en el hablar y la visión borrosa o doble. Algunas personas con EM experimentan debilidad muscular, pérdida del equilibrio, mala coordinación, espasticidad, temblores, o rigidez muscular e incluso parálisis que puede ser temporal o permanente. También son frecuentes los problemas intestinales y de la vejiga, así como las alteraciones de la función sexual. La fatiga es una preocupación importante para muchos. La EM puede provocar pérdida de la memoria y dificultades para la concentración. También puede producir cambios en el estado de ánimo que predispone a la depresión en las personas con EM. Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer; y pueden ser leves, moderados o agudos.

¿Hay tratamiento para la EM?

Sí. Hoy día hay seis medicamentos autorizados por la Administración Federal de Alimentos y Drogas (FDA en inglés) para el tratamiento de la EM.
Son ellos: Avonex®, Betaseron®, Rebif® y Copaxone®- son drogas inmuno-moduladoras inyectables o sea que son medicamentos que modula el sistema inmunológico). Estos fármacos son eficaces para modificar el avance natural de la EM en las formas recurrentes y en la forma secundaria-progresiva.
El Tysabri®, es otra droga inmunomoduladora que recientemente se ha aprobado por la FDA para administrarse por vía intravenosa Se recomienda para aquellas personas que no han logrado un control adecuado o tolerado las otras terapias disponibles para la EM.
El Novantrone®, es un potente supresor del sistema inmunológico que ha probado su eficacia para frenar el avance de la EM que empeora rápidamente o se vuelve progresiva.
En los casos de ataques agudos, los esteroides se pueden utilizar para acortar su duración.
La terapia física, el ejercicio, la rehabilitación vocacional y cognitiva, una dieta adecuada, el descanso necesario y el asesoramiento son a menudo inestimables para mantener la independencia y la calidad de vida. El tratamiento temprano de los síntomas resulta crucial, por eso deben consultarse con un médico especialista en EM.

¿Cuál es el curso de la enfermedad?
La EM es una enfermedad imprevisible. Los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra, y también varían para una misma persona a lo largo del tiempo.
Los períodos en que se empeoran los síntomas de la EM se llaman ataques, exacerbaciones o recaídas. Suelen ir seguidos de períodos de disminución o desaparición de los síntomas denominados remisiones.
Algunos personas sufren pocos ataques y apenas experimentan incapacidad a lo largo del tiempo. Otros experimentan una forma de curso progresivo en que los síntomas van de mal en peor. La enfermedad puede ir agravándose desde su aparición (EM progresiva primaria) o puede agravarse tras un período de recaída y remisión (EM progresiva secundaria).
Como la EM afecta de manera diferente a cada persona, es difícil generalizar sobre el nivel de discapacidad que puede provocar. Algunos estudios estadísticos sugieren que dos de cada tres enfermos de EM podrán caminar bien el resto de su vida, pero muchos necesitarán valerse de un bastón u otra forma de ayuda. Para otros, la silla de ruedas será indispensable para conservar la movilidad.

¿Se puede diagnosticar fácilmente la EM?

No es siempre fácil de diagnosticar puesto que los síntomas aparecen y desaparecen. Hay otras enfermedades del SNC cuyos síntomas son parecidos. Hoy en día, no existe ningún examen neurológico o prueba de laboratorio que pueda, por sí solo, confirmar o descartar la EM.
La resonancia magnética (RM) ayuda mucho a establecer el diagnóstico de esta enfermedad. A veces, llegar a un diagnóstico definitivo puede requerir de varios meses o incluso años.

¿Tiene cura la EM?

Hasta ahora: NO. Cada año, afortunadamente, se sabe más acerca de la EM y se están desarrollando nuevos ensayos clínicos.

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