La delgadez extrema: No siempre es un problema de salud

La delgadez extrema: No siempre es un problema de saludHace décadas la gordura era símbolo de salud. Hoy sabemos que no es así pero igualmente nos preocupamos si vemos a una persona extremadamente delgada, enseguida pensamos que está enferma o que tiene algo que no funciona. En realidad, no siempre es así, hay casos en los cuales la delgadez es normal. Pero hay otros casos en los cuales es realmente una señal de una enfermedad de base. ¿Cómo distinguirlos?

El primer y único síntoma verdaderamente preocupante de la delgadez es cuando esta ocurre repentinamente. Es decir, cuando se trata de una persona que tenía un peso normal y sin hacer nada (ni dietas, ni ejercicios ni estar sometidos a un gran estrés) ha perdido peso de manera sostenida durante varias semanas. En este caso se recomienda ir al médico, que normalmente indicará un chequeo general en la búsqueda de alguna enfermedad oculta.

En los otros casos, la delgadez extrema no suele ser alarmante. ¿Por qué? En primer lugar, porque es erróneo pensar que existe un peso ideal que se puede aplicar a todas las personas. Esta idea surgió en el 1943 de la mano de una compañía de seguros estadounidense, la Metropolitan Life Insurance Company, quien elaboró unas tablas en las cuales se relacionaba el peso de las personas con el riesgo de mortalidad.

Fue una idea para ajustar las cuotas que debían pagar sus asegurados. Hasta aquí todo iba bien, si no fuera por el hecho que las denominó «tablas de peso ideal». Así, algunas décadas después, en 1990, el Índice de Masa Corporal era usado de manera oficial.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que pueden haber algunas personas con un ligero sobrepeso que hagan actividad física y coman de forma sana que no tengan problemas en sus triglicéridos o en los niveles de colesterol mientras que otras personas de constitución delgada que ingieren comida chatarra y llevan una vida sedentaria, sí podrían tener estas alteraciones.

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