Infertilidad psicológica: ¿Mito o realidad?

Infertilidad psicológica: ¿Mito o realidad?En los últimos años la Medicina ha realizado descubrimientos asombrosos y el área de la fertilidad ha sido una de las privilegiadas. De hecho, en la actualidad la reproducción asistida y la vitrificación de embriones dan nuevas oportunidades que hace algunas décadas apenas se podían imaginar.

Sin embargo, aún queda mucho camino por andar y una de las principales preguntas que se plantean algunas parejas es si existe la infertilidad psicológica; es decir, si problemas como el estrés, la ansiedad o la depresión pueden provocar problemas para concebir.

Si miramos a las estadísticas, descubriremos que aproximadamente el 15% de los casos de infertilidad no tienen una explicación médica. Es decir, no hay una causa evidente que pueda ser atribuida a la genética, una enfermedad o cualquier otro factor conocido. No obstante, eso no significa que la causa sea psicológica.

Hay algunos especialistas que afirman que las causas psicológicas solo inciden en el 5% de los casos de infertilidad. De hecho, en el pasado se habían realizado numerosos estudios que mostraban cómo la ansiedad y el estrés disminuían las posibilidades de que una pareja pudiese concebir. Según estos especialistas, el estrés repercute en las funciones del hipotálamo, una glándula que regula los ciclos menstruales cuya disfunción puede llegar a provocar amenorrea.

Sin embargo, recientemente han salido a la luz nuevos resultados que muestran cómo el estrés, la ansiedad o la depresión no inciden en las tasas de éxito de la reproducción asistida. ¿Qué significan estos resultados aparentemente contradictorios? Que la relación entre los estados emocionales y la infertilidad aún no se conoce muy bien y que serán necesarias futuras investigaciones que deslinden el papel de los factores emocionales en la concepción.

No obstante, como los estados emocionales siempre tienen una repercusión negativa sobre nuestro organismo, lo mejor es evitarlos aprendiendo técnicas de manejo del estrés.

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