El hierro durante el embarazo

El hierro durante el embarazoEl hierro es un oligoelemento que ocupa un lugar esencial en el desarrollo de los procesos metabólicos del organismo humano favoreciendo el crecimiento y el funcionamiento adecuado de los órganos corporales. Por esta razón, los especialistas recomiendan mantener una dieta diaria rica en hierro que ayude a balancear nuestras necesidades metabólicas.

En este sentido, también se conoce que durante las necesidades de hierro durante el embarazo se incrementan debido al aumento del volumen de sangre, a la síntesis de los tejidos fetales y placentarios y a la formación en el niño de reservas de este mineral para su utilización posterior, sobre todo durante la lactancia. Es por ello que durante este período se recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro o de suplementos que ayuden a balancear las cantidades del mineral en el organismo.

De hecho, suplir siempre las posibles necesidades de hierro durante el embarazo es una de las preocupaciones constantes de los médicos que atienden a las gestantes. Para cumplir este objetivo se suele incorporar en la dieta la ingestión de sales ferrosas y así se evita la anemia ferropénica. Obviamente, esta debe ser una decisión médica ya que siempre de debe valorar la posibilidad de que exista una intolerancia gástrica, estreñimiento y náuseas. Además, debe conocerse que las deposiciones de coloración oscura son efectos secundarios de la ingestión de hierro bastante normales.

Según los especialistas, el hierro que mejor es absorbido por el organismo es el de origen animal que se encuentra en las carnes, el pescado, el hígado, los huevos y sus derivados. Al contrario, el hierro de origen vegetal posee menores índices de absorción por lo que recomiendan ingerirlo junto con la vitamina C para aumentar las posibilidades de que nuestro organismo lo absorba.

Para mejorar la asimilación del hierro durante el embarazo se sugiere además que se consuman los alimentos ricos en hierro en ayunas, acompañado de vitamina C y evitando la ingesta simultánea de bebidas como el café o el té ya que las mismas reducen la capacidad de asimilación y aprovechamiento.

Como puede apreciarse, para obtener las reservas necesarias de hierro tanto para la madre como para el feto, basta seguir una dieta equilibrada y conocer aquellos alimentos que son ricos en este oligoelemento.

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