¿Cómo elegir una marca de agua embotellada segura? Todo lo que debes saber

Agua-embotelladaA raíz de los brotes de gastroenteritis detectados en Barcelona y Tarragona por el consumo de agua mineral envasada contaminada con norovirus, la seguridad del agua embotellada se ha convertido en un nuevo centro de debate. A pesar de que las autoridades sanitarias catalanas aseguraron que se trató de un caso “excepcional” ya que normalmente el agua embotellada es sometida a estrictos controles de seguridad que garantizan su seguridad, muchas personas han comenzado a desconfiar de la seguridad de este tipo de agua.

Los expertos aseguran que, si bien es cierto que puede todos estamos en riesgo de enfermar a causa del consumo de agua embotellada contaminada, elegir un agua que ha estado sujeta a estrictos controles de seguridad reduce significativamente ese riesgo.

3 aspectos a tener presente para elegir una marca de agua embotellada segura

1. Investiga si la marca está inscrita al Registro General Sanitario de Alimentos. Uno de los requisitos básicos para comercializar agua embotellada es estar inscrito en el Registro General Sanitario de Alimentos. Además, dicha marca debe cumplir con los requisitos establecidos en la “Guía de Buenas Prácticas”  sobre la metodología del Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control, las cuales garantizan la seguridad durante su captación, conducción, envasado y almacenamiento.

2. Verifica su trazabilidad. Otro de los sistemas de control más importantes es la trazabilidad, con la que se le da seguimiento tanto a las materias primas como al producto acabado, desde su origen hasta que llega a tus manos. De esta manera se pueden determinar los diferentes problemas o errores en cada uno de los pasos de producción y almacenamiento del agua embotellada. Puedes encontrar la trazabilidad de cada botella de agua en la inscripción del lote.

3. Analiza el envase. El envase es otro de los elementos que garantizan la seguridad del agua embotellada. En la mayoría de los casos, las botellas están confeccionadas con plástico, específicamente con PET o tereftalato de polietileno, un material muy resistente a los agentes químicos, estable y rígido. Sin embargo, hay ocasiones en los que las botellas se fabrican con policarbonato, un material que contiene a su vez bisfenol A, una sustancia química que puede migrar del envase al agua y que, en grandes cantidades, puede ser perjudicial para la salud. Puedes encontrar estos datos en el número que se indica en el fondo de la botella: los 1, 2, 4 y 5 son seguros para la salud mientras que los 3, 6 y 7 deberías evitarlos.

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