Calentar antes de correr

Correr puede ser una de las actividades más benéficas que practiquemos, pero también puede convertirse en una actividad riesgosa para nuestras articulaciones y músculos si no tomamos las precauciones necesarias. Y con ello hacemos referencia principalmente a la necesidad de calentar antes de correr.
Nuestros músculos y tendones tienen que acostumbrarse poco a poco al esfuerzo, a la vez que nuestra temperatura corporal también debería subir paulatinamente.
Para ello proponemos primeramente comenzar nuestro entrenamiento con algo de movimientos articulares en las extremidades inferiores. Rotación de tobillos y algunos movimientos de rodilla y cadera hechos son suavidad son la mejor forma de introducirnos de a poco en el esfuerzo.
También es recomendable estirar los cuádriceps, isquiotibiales, abdominales y espinales. Pero principalmente debes asegurarte estirar el psoas ilíaco y el sóleo, dos músculos sumamente usados en el trote.
A la hora de empezar a correr, comienza a un ritmo suave por al menos diez minutos. Y si piensas realizar series de velocidad, puedes incluir previamente, como calentamiento, algunos sprints en progresión muy cortos (no más de 8 a 10 segundos).
Por supuesto, en casos de mucho frío, es bueno extender el calentamiento, pero recuerda que un buen calentamiento nunca debe cansarte de modo que perjudique tu entrenamiento.
Es muy positivo tener un pulsómetro, que te permita visualizar como tu frecuencia cardíaca aumenta poco a poco hasta alcanzar los niveles recomendados a los que deseas ejercitarte.
Recuerda que es importante completar todas las fases del entrenamiento. Por eso dedica al menos 10 o 15 minutos por sesión a calentar en forma adecuada antes de correr.

Imagen del artículo

Calentar antes de correr
  Consejos, Ejercicio físico