Aspartamo: El riesgo de los edulcorantes artificiales

La industria alimenticia ha elaborado a lo largo de estos últimos años una serie de edulcorantes artificiales que tienen el objetivo de eliminar el azúcar de las bebidas y los alimentos. De esta forma, se piensa que estos alimentos son menos dañinos ya que se conoce que el azúcar refinado provoca diferentes patologías.

Sin embargo, la introducción de los edulcorantes artificiales en los alimentos de consumo cotidiano también ha traído consigo el uso de ciertas sustancias que, si bien previenen algunas enfermedades, pueden causar otras patologías mucho más graves.

Tal es el caso del aspartamo, un compuesto químico que se obtiene a través de la unión de dos elementos: el acido aspártico y la fenilalanina (más el metanol). Cuando el aspartamo salió al mercado fue aprobado por las autoridades médicas mundiales pero estudios recientes demuestran que su consumo regular pueda generar enfermedades graves, incluso el cáncer cerebral.

Estudios recientes como el de la Californian Enviromental Agency  y el del Instituto Bernardo Ramazzini de Bolonia, han encontrado que los ratones alimentados con productos que contiene aspartamo tienen más probabilidades de desarrollar enfermedades como los linfomas, la leucemia y los tumores cerebrales.

En particular, el estudio realizado por el Instituto Ramazzini, sugiere que el problema se debe al hecho de que cuando la fenilalanina es metabolizada, el organismo la transforma en formaldehido (un compuesto particularmente cancerígeno). Esta investigación también señaló que el aspartamo es particularmente peligroso en los niños, sobre todo si lo consumen con regularidad.

Ambos estudios han sido analizados por la Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria. Así, se ha llegado a la conclusión de que no se deberían sobrepasar los 40 mg de aspartamo diario.

Vale aclarar que el aspartamo se utiliza desde el año 1981 en una infinidad de productos dietéticos, como por ejemplo: las bebidas dietéticas y los alimentos sin azúcar. Por lo tanto, se recomienda prestar más atención a las etiquetas de los alimentos, sobre todo cuando se decide consumir un alimento dietético. Desgraciadamente, a veces las etiquetas no mencionan si el alimento posee o no el aspartamo. En este caso, lo más sensato sería abstenerse.

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