3 mitos peligrosos sobre el sol que no conocías

  Consejos, Salud y belleza

SolExponerse al sol no solo nos hace lucir más bronceados sino que también ayuda a nuestro cuerpo a metabolizar la vitamina D. Sin embargo, exponerse de manera exagerada a los rayos ultravioletas aumenta en un 237% las probabilidades de una persona con una predisposición genética de base a desarrollar cáncer de piel. Lo cual explica por qué en los últimos cuatro años la incidencia del cáncer de piel ha incrementado un 10% al año en España.

Afortunadamente, la mayoría de las personas somos conscientes de esta realidad y evitamos exponernos demasiado al sol. Sin embargo, a veces nos dejamos llevar por algunas creencias que en realidad afectan nuestra piel.

Mitos sobre el sol que pueden ponerte en peligro

1. Si el día está nublado, no necesitamos protegernos del sol. Muchas personas piensan que si el día está nublado, no necesitan usar protector solar ya que a fin de cuentas los rayos del sol no les afectan. Sin embargo, esto es solo un mito ya que a través de las nubes puede pasar entre el 50 y el 90% de la radiación ultravioleta. Es probable que si el día está nublado no nos bronceemos, pero si seremos víctimas de los efectos negativos del sol. Por tanto, lo ideal es protegernos incluso aunque el día esté nublado ya que aunque no tengamos una gran sensación de calor, los efectos del sol se notarán a largo plazo.

2. El sol de primera hora de la mañana y las últimas horas de la tarde no es dañino. Todos sabemos que no debemos exponernos al sol durante las horas centrales del día ya que es cuando los rayos ultravioletas son más intensos. Sin embargo, eso no implica que nos descuidemos durante el resto de la jornada y que no protejamos nuestra piel si tomamos el sol por la mañana temprano o al caer la tarde. En estas horas los rayos ultravioletas tienen la misma intensidad que en las horas centrales, lo que sucede es que no los percibimos igual porque no queman tanto la piel ni nos dan tanta sensación de calor.

3. Al salir del agua no es necesario volver a aplicarse el protector solar. Existen muchísimas cremas de protección solar que se publicitan como resistentes al agua, y sí, es cierto. Sin embargo, la resistencia al agua que prometen la mayoría de estos protectores solo es posible cuando tomamos baños cortos en agua dulce. En el mar, la crema protectora no suele durar mucho sobre la piel debido al movimiento de las olas y la fricción de los pequeños granos de sal y arena. Por eso, debemos volver a aplicarla al salir del agua, una vez que la piel se haya secado.

Deja un comentario