3 hábitos para prevenir el dolor cervical

  Consejos, Ejercicio físico, Enfermedades

El dolor cervical, también conocido como dolor de cuello, es una de las afecciones más comunes entre los adultos. Se estima que entre el 10% y el 15% de la población lo padece y que 7 de cada 10 personas lo va a tener en algún momento de su vida. Básicamente, se trata de una alteración de los músculos del cuello que se tensionan demasiado como consecuencia de la falta de ejercicio, la debilidad muscular, una mala postura o el estrés.

Por lo general, el dolor cervical suele desaparecer por sí solo después de varios días, pero en algunos casos es necesario recurrir a los antiinflamatorios y analgésicos para aliviar las molestias. Afortunadamente, también existen algunas claves que pueden ayudar a prevenir su aparición.

¿Cómo prevenir el dolor cervical?

1. Duerme en un colchón y con una almohada cómodos. El colchón y la almohada con los que dormimos pueden afectar la postura que adoptamos durante la noche y, por consiguiente, dañar nuestra cervical. Por eso es importante dormir sobre un colchón firme ya que si es demasiado blando o rígido el cuello adoptará una posición antinatural que a la larga pasará factura. En cuanto a la almohada, no debe ser demasiado alta, pero tampoco muy baja. Una opción perfecta son las almohadas cervicales que están especialmente pensadas para proteger el cuello y que lo mantendrá toda la noche en la posición adecuada.  

2. Mantén una buena postura a lo largo del día. Tan importante como la postura que adoptamos al dormir, lo es la que adoptamos a lo largo del día. Ya sea que trabajemos sentados ante un escritorio, de pie tras un mostrador o haciendo esfuerzos físicos es importante que adoptemos una buena postura a cada momento. La posición ideal es aquella en la que la columna vertebral y el cuello queden lo más rectos posible, permitiéndonos realizar nuestras labores cotidianas con total soltura.

3. Realiza ejercicios de estiramiento y relajación cervical. Una estrategia muy efectiva para prevenir los dolores cervicales consiste en realizar ejercicios de estiramientos y relajación a lo largo de la jornada. Uno de los más fáciles consiste en inclinar la cabeza suavemente a un costado y al otro y luego hacia delante y atrás. También podemos colocar las manos cruzadas justo detrás de la cabeza y dejar caer su peso sobre las manos para que el cuello se estire ligeramente. Lo ideal sería hacer 10 repeticiones de cada uno al menos tres veces al día: al levantarnos, en los minutos de descanso a mitad de la jornada y antes de ir a la cama.

Deja un comentario