VACUNA CONTRA ROTAVIRUS

Para qué sirve este principio activo VACUNA CONTRA ROTAVIRUS

Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..

Contraindicaciones

Historia de hipersensibilidad a algún componente de la vacuna por rotavirus.<br> -Sospecha de hipersensibilidad a dosis anteriores de la vacuna por rotavirus.<br>
Cuadros febriles, no siempre puede asegurarse el efecto de la vacunación.
-Patología gastrointestinal actual o antecedentes de patología gastrointestinal: datos sobre efectividad y seguridad no se han establecido.
-Niños con inmunocompromiso: con uso de la vacuna a virus vivos no se ha establecido la seguridad y eficacia en estos pacientes.
-Niños que hayan recibido transfusiones de sangre o derivados en los últimos 45 días: pueden tener alterada su inmunidad.
-Vacunados en contacto cercano o convivientes con inmunosuprimidos: puede transmitirse en virus a través de su exposición en las heces.

Agentes quimioterápicos: Se puede observar si se asocian un incremento en el riesgo de infección, debido a una disminución en la respuesta inmune, lo que permitiría a la vacuna a producir infección. Se recomienda en pacientes que reciban quimioterapia inmunosupresora no vacunarse con vacunas a virus vivos, en pacientes con Leucemia en remisión se debe esperar al menos 3 meses entre el final de la quimioterapia y la vacunación con vacuna a virus vivo.
-Azatioprina: Los pacientes que reciben azatioprina deberían ser vacunados sólo cuando el riesgo de contraer la enfermedad es alta o los riesgos de la vacunación son bajos. Se observa con mayor frecuencia la infección ya que existe una respuesta inmunológica disminuida. El grado de severidad de la interacción es de tipo mayor.
-Ciclofosfamida: Se puede observar un incremento en el riesgo de infección al recibir vacunas a virus vivos, debido a la depresión del sistema inmune que permitiría a la vacuna provocar infección. Se recomienda que los pacientes que reciban quimioterapia inmunosupresora no deban ser vacunados con vacunas a virus vivos, en pacientes con leucemia en remisión, esperar al menos 3 meses entre el final de la quimioterapia y la vacunación con vacuna a virus vivos.
-Ciclosporina: Este fármaco altera el compromiso de los linfocitos T en la respuesta inmunitaria humoral y celular, incluyendo la producción de interleuquinas. La mayoría de las vacunas requiere de los linfocitos T para permitir una respuesta inmunológica adecuada, por lo que las vacunas deben ser evitadas en pacientes bajo tratamiento con ciclosporina. Si es posible la inmunización debe ser realizada dos o cuatro semanas antes de iniciar la terapia con ciclosporina.
-Corticoides: Como regla general, las vacunas no deben ser administradas en pacientes que se encuentra inmunosuprimidos como resultado de prolongados tratamientos con corticoides (Más de 10 mg de Prednisona o equivalente por más de 2 semanas) debido a la posibilidad de una inadecuada respuesta inmune a las mismas. Tratamientos a corto o mediano plazo (menos de 14 días), así como aplicaciones tópicas o intraarticulares no son consideradas contraindicaciones. Algo similar sucede en caso de terapia de reemplazo en donde los pacientes no son considerados inmunosuprimidos. Esperar un período de tiempo prudencial (al menos 3 meses) luego de finalizar el tratamiento corticoideo antes de considerar el uso de estas vacunas.
-Etanercept: La administración de esta vacuna no está recomendada en pacientes que reciben etanercept, porque este fármaco produce una respuesta celular inmunológica alterada.
-Infliximab: La vacunación no se recomienda en pacientes que reciben infliximax ya que la respuesta inmunológica disminuida, puede permitir a la vacuna producir infección.
-Inmunoglobulina: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina humana, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, en caso contrario, la vacunación debe ser repetida, o bien según los niveles de anticuerpos, reforzada o repetida.
-Inmunoglobulina humana anti-Citomegalovirus: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina humana, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, si la vacuna a virus vivos fue aplicada al menos 14 días antes o al mismo tiempo que la inmunoglobulina, la vacunación debe ser repetida, al menos 3 meses después de la discontinuación de la inmunoglobulina, salvo que los tests serológicos indiquen que fueron producidos suficientes anticuerpos.
-Inmunoglobulina anti-Hepatitis B: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, si la vacuna a virus vivos fue aplicada al menos 14 días antes o al mismo tiempo que la inmunoglobulina, la vacunación debe ser repetida, al menos 3 meses después de la discontinuación de la inmunoglobulina, salvo que los tests serológicos indiquen que fueron producidos suficientes anticuerpos.
-Inmunoglobulina antirrábica: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, si la vacuna a virus vivos fue aplicada al menos 14 días antes o al mismo tiempo que la inmunoglobulina, la vacunación debe ser repetida, al menos 3 meses después de la discontinuación de la inmunoglobulina, salvo que los tests serológicos indiquen que fueron producidos suficientes anticuerpos.
-Inmunoglobulina anti-RHO: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, si la vacuna a virus vivos fue aplicada al menos 14 días antes o al mismo tiempo que la inmunoglobulina, la vacunación debe ser repetida, al menos 3 meses después de la discontinuación de la inmunoglobulina, salvo que los tests serológicos indiquen que fueron producidos suficientes anticuerpos.
-Inmunoglobulina antitetánica: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, si la vacuna a virus vivos fue aplicada al menos 14 días antes o al mismo tiempo que la inmunoglobulina, la vacunación debe ser repetida, al menos 3 meses después de la discontinuación de la inmunoglobulina, salvo que los tests serológicos indiquen que fueron producidos suficientes anticuerpos.
-Inmunoglobulina anti-Varicela Zoster: Cuando esta vacuna es administrada después de la inmunoglobulina, los virus de la vacuna pueden no replicarse satisfactoriamente y la respuesta de los anticuerpos está reducida. La administración de vacunas virales debe ser realizada de ser posible, por lo menos de tres a seis meses después de discontinuar la inmunoglobulina, si la vacuna a virus vivos fue aplicada al menos 14 días antes o al mismo tiempo que la inmunoglobulina, la vacunación debe ser repetida, al menos 3 meses después de la discontinuación de la inmunoglobulina, salvo que los tests serológicos indiquen que fueron producidos suficientes anticuerpos.
-Interferones: Se puede observar un incremento en el riesgo de infección al recibir vacunas a virus vivos, debido a la depresión del sistema inmune que permitiría a la vacuna provocar infección. Se recomienda que los pacientes que reciban quimioterapia inmunosupresora no deban ser vacunados con vacunas a virus vivos, en pacientes con leucemia en remisión, esperar al menos 3 meses entre el final de la quimioterapia y la vacunación con vacuna a virus vivos.
-Leflunomida: La vacunación no es aconsejable en pacientes que reciben leflunomida, debido a la inmunosupresión provocada por la misma. En casos en los que la vacunación no puede ser evitada, la terapia con leflunomida debe ser discontinuada durante un tiempo razonable.
-Metotrexate: Se puede observar un incremento en el riesgo de infección al recibir vacunas a virus vivos, debido a la depresión del sistema inmune que permitiría a la vacuna provocar infección. Se recomienda que los pacientes que reciban quimioterapia inmunosupresora no deban ser vacunados con vacunas a virus vivos, en pacientes con leucemia en remisión, esperar al menos 3 meses entre el final de la quimioterapia y la vacunación con vacuna a virus vivos.
-Micofenolato Mofetil: Se puede observar si se asocian una respuesta inmunológica inadecuada a la vacuna, debido a una supresión del sistema inmune.
-Esta asociación es no recomendable.
-Micofenolato de Sodio: Se puede observar si se asocian una respuesta inmunológica inadecuada a la vacuna, debido a una supresión del sistema inmune.
-Esta asociación es no recomendable.
-Raltitrexida: Se puede observar un incremento en el riesgo de infección al recibir vacunas a virus vivos, debido a la depresión del sistema inmune que permitiría a la vacuna provocar infección. Se recomienda que los pacientes que reciban quimioterapia inmunosupresora no deban ser vacunados con vacunas a virus vivos, en pacientes con leucemia en remisión, esperar al menos 3 meses entre el final de la quimioterapia y la vacunación con vacuna a virus vivos.
-Rituximab: Se puede observar un incremento en el riesgo de infección al recibir vacunas a virus vivos, debido a la depresión del sistema inmune que permitiría a la vacuna provocar infección. Se recomienda que los pacientes que reciban quimioterapia inmunosupresora no deban ser vacunados con vacunas a virus vivos, en pacientes con leucemia en remisión, esperar al menos 3 meses entre el final de la quimioterapia y la vacunación con vacuna a virus vivos.
-Sirolimus: Su uso en forma conjunta no es recomendado, ya que el sirolimus produce una significativa disminución del sistema inmunológico con la aparición potencial de infecciones severas que incluso pueden poner en peligro la vida del paciente.
-Tacrolimus: Su uso en forma conjunta no es recomendado, ya que el tacrolimus produce una significativa disminución del sistema inmunológico con la aparición potencial de infecciones severas que incluso pueden poner en peligro la vida del paciente.
-Tuberculina: La vacunación con virus atenuados, pueden suprimir la reactividad al test de tuberculina, por lo tanto estos deben ser realizados previamente a la vacunación, si es posible cuatro o seis semanas previas.