Capozide Tabletas

Para qué sirve Capozide Tabletas , efectos secundarios y cómo tomar el medicamento.

Advertencia! la información que ofrecemos es orientativa y no sustituye en ningún caso la de su médico u otro profesional de la salud..

CAPOZIDE

TABLETAS
Tratamiento de la hipertensión arterial

BRISTOL-MYERS SQUIBB DE MEXICO, S. de R.L. de C.V. (DIVISION SQUIBB)

Denominacion generica:

Captopril y hidroclorotiazida.

Forma farmaceutica y formulacion:

Cada tableta contiene:

Captopril ………………….. 5 ó 50 mg

Hidroclorotiazida …………. 12.5 ó 25 mg

Descripción: CAPOZIDE* Tabletas para administración oral, combina a dos agentes antihipertensivos: captopril e hidroclorotiazida. Captopril, el primero de una nueva clase de agentes antihipertensivos, es un inhibidor competitivo específico de la enzima convertidora de la angiotensina I (ECA), la enzima responsable de la conversión de la angiotensina I en angiotensina II. La hidroclorotiazida es una benzotiadiazida (tiazida), diurético antihipertensivo. CAPOZIDE* se encuentra disponible en dos combinaciones de captopril con hidroclorotiazida: 12.5/25 mg y 25/50 mg.

Indicaciones terapeuticas:

CAPOZIDE* Tabletas de captopril con hidroclorotiazida está indicado para el tratamiento de la hipertensión. Los efectos del captopril y de las tiazidas para reducir la presión arterial son aproximadamente aditivos. Esta combinación fija de fármacos puede utilizarse como tratamiento inicial o para sustituir las dosis previamente determinadas de los componentes individuales. Cuando el captopril y la hidroclorotiazida se utilizan juntos puede no ser necesario administrar el captopril en dosis divididas para obtener el control de la presión arterial hasta la siguiente dosis. Además, con tal combinación, una dosis diaria de 15 mg de hidroclorotiazida puede ser la adecuada.

CAPOZIDE* se puede utilizar en pacientes con función renal normal, en quienes el riesgo es relativamente bajo. En pacientes con alteración de la función renal, particularmente aquellos con enfermedades de la colágena, CAPOZIDE* se debe reservar para hipertensos que han desarrollado efectos colaterales inaceptables con otros fármacos, o que no han respondido satisfactoriamente a otras combinaciones de fármacos.

Farmacocinetica y farmacodinamia en humanos:

Captopril: El mecanismo de acción de captopril aún no ha sido completamente dilucidado. Sus efectos benéficos en la hipertensión y en la insuficiencia cardiaca parecen ser sobre todo el resultado de la supresión del sistema renina-angiotensina-aldosterona. Sin embargo, no existe una correlación consistente entre los niveles de renina y la respuesta del fármaco. La renina, una enzima sintetizada por los riñones, es liberada a la circulación, donde actúa sobre un sustrato de globulina plasmática para producir angiotensina I, un decapéptido relativamente inactivo. La angiotensina I es convertida por la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) en angiotensina II, una potente substancia vasoconstrictora endógena. La angiotensina II también estimula la secreción de aldosterona por la corteza suprarrenal, contribuyendo con esto a la retención de sodio y líquidos.

El captopril previene la conversión de angiotensina I en angiotensina II por la inhibición de la ECA, una peptidildipéptido carboxihidrolasa. Esta inhibición ha sido demostrada tanto en personas sanas como en animales, mostrando que la elevación de la presión sanguínea producida por la administración exógena de la angiotensina I fue atenuada o abolida por el captopril. En estudios con animales, el captopril no alteró las respuestas presoras de otros agentes, incluyendo a la angiotensina II y a la norepinefrina, indicando especificidad de acción. La enzima convertidora de angiotensina (ECA) es idéntica a la “bradikinasa” y el captopril también puede interferir con la degradación de la bradicinina. Concentraciones aumentadas de bradicinina o prostaglandina E2 pueden jugar un papel en los efectos terapéuticos de captopril.

La reducción en angiotensina II conlleva una disminución en la concentración de aldosterona lo que puede resultar en pequeños aumentos del potasio sérico así como pérdida de sodio y líquidos. Las tiazidas incrementan la excreción de sodio y cloro, la natriuresis puede causar pérdida secundaria de potasio y bicarbonato.

Después de la administración oral a dosis terapéuticas el captropril es absorbido rápidamente y alcanza niveles pico en una hora. La presencia de alimentos en el tracto gastrointestinal reduce la absorción en aproximadamente 30 a 40%, por lo que captopril se debe administrar una hora antes de los alimentos. 95% de la dosis es eliminada por orina en un periodo de 24 horas. Aproximadamente 25 a 30% de la droga circulante esta unida a proteínas plasmáticas, la vida media de eliminación es de 3 horas.

En los pacientes con insuficiencia renal existe retención de captopril. La vida media plasmática de la HCTZ es de 2.5 horas, la HCTZ es eliminada rápidamente por el riñón y excretada en 95% por la orina.

La administración de captopril resulta en una reducción de la resistencia arterial periférica en pacientes hipertensos sin cambios en el gasto cardíaco. Hay un incremento en el flujo sanguíneo renal pero la filtración glomerular permanece estable tras la administración de captopril.

La disminución de la presión sanguínea alcanza su nivel máximo generalmente entre 60 a 90 minutos después de la administración oral de una dosis individual de captopril. La duración del efecto está relacionada con la dosis, y se prolonga en presencia de un diurético tiazídico. El efecto completo de una determinada dosis puede no alcanzarse sino hasta en 6 a 8 semanas. Los efectos de la disminución de la presión sanguínea del captopril y de los diuréticos del tipo de las tiazidas son aditivos. En contraste, el captopril y los ? bloqueadores tienen un efecto menos aditivo.

La presión arterial disminuye en el mismo grado tanto en la posición de pie como en la supina. Los efectos ortostáticos y la taquicardia son poco frecuentes pero pueden presentarse en pacientes depletados de volumen. La suspensión brusca de captopril no se ha asociado con un aumento rápido de la presión sanguínea. Estudios en ratas y gatos indican que captopril no cruza la barrera hematoencefálica en grado significativo.

Hidroclorotiazida: Las tiazidas afectan el mecanismo tubular renal de la reabsorción de electrolitos. A dosis terapéuticas máximas todas las son aproximadamente iguales en su potencia diurética. Las tiazidas aumentan la excreción de sodio y cloro en cantidades aproximadamente equivalentes. La natriuresis produce una pérdida secundaria de potasio y bicarbonato. Se desconoce el mecanismo del efecto antihipertensivo de las tiazidas. Las tiazidas no afectan la presión arterial normal.

La absorción oral de hidroclorotiazida es relativamente rápida. La vida media plasmática promedio de la hidroclorotiazida en individuos en ayuno, se ha informado que es aproximadamente de 2.5 horas. El inicio de la diuresis se presenta en dos horas y el efecto máximo aproximadamente en cuatro horas. Su acción persiste por seis a doce horas. La hidroclorotiazida se elimina rápidamente por el riñón, y se excreta inalterada (> 95%) en la orina. La administración de hidroclorotiazida produce diuresis que se inicia en unas dos horas y alcanza su máximo en unas 4 horas. Su efecto persiste aproximadamente de 6 a 12 horas.

Contraindicaciones:

CAPOZIDE* está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad al captopril o a cualquier otro inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (por ejemplo, un paciente que ha presentado angioedema durante el tratamiento con otro inhibidor de la ECA). También está contraindicado en pacientes que han presentado hipersensibilidad a la hidroclorotiazida o a otros fármacos derivados de sulfonamidas. La hidroclorotiazida está contraindicada en la anuria.

Precauciones generales:

Captopril:

  • Alteración de la función renal: Algunos pacientes con enfermedad renal, particularmente aquellos con estenosis arterial renal severa, han desarrollado aumentos de urea y creatinina sérica después de la reducción de la presión sanguínea con captopril. Puede requerirse la disminución de la dosis de captopril y/o la suspensión del diurético. Es posible que algunos de estos pacientes no normalicen la presión sanguínea y así mantengan una perfusión renal adecuada.
  • Hipercaliemia: Se han observado elevaciones del potasio sérico en algunos pacientes tratados con inhibidores de la ECA, incluyendo al captopril. Los pacientes que están en riesgo de desarrollar hipercaliemia cuando reciben tratamiento con inhibidores de la ECA son aquellos con: insuficiencia renal, diabetes mellitus y los que usan en forma concomitante diuréticos ahorradores de potasio, suplementos de potasio o sustitutos de sal que contienen potasio; o algunos otros medicamentos asociados a elevación del potasio sérico (por ejemplo, heparina).
  • Tos: Se ha reportado tos con el uso de inhibidores de la ECA. En forma característica la tos con el uso de inhibidores de la ECA. En forma característica la tos no es productiva, es persistente y desaparece después de suspender el tratamiento. Se debe considerar la tos inducida por inhibidores de la ECA en el diagnóstico diferencial de la tos.
  • Cirugía/anestesia: En pacientes en quienes se realiza cirugía mayor o durante la anestesia con agentes que producen hipotensión, el captopril bloquea la formación de angiotensina II en forma secundaria a la liberación compensatoria de renina. Si se presenta hipotensión y se considera que es debida a este mecanismo, se puede corregir por medio de la expansión de volumen.
  • Hidroclorotiazida: Se deben realizar determinaciones periódicas de electrolitos séricos, para detectar posibles desequilibrios a este nivel. Todos los pacientes que reciben tratamiento con tiazidas se deben vigilar buscando signos clínicos de desequilibrio hidroelectrolítico como: hiponatremia, alcalosis hipoclorémica e hipocaliemia.

Las determinaciones séricas y urinarias de electrolitos son particularmente importantes cuando el paciente presenta vómito excesivo o recibe líquidos parenterales.

Los signos y síntomas de desequilibrio hidroelectrolítico incluye: sequedad de boca, sed, debilidad, letargia, somnolencia, inquietud, dolores musculares, calambres, fatiga muscular, hipotensión, oliguria, taquicardia y alteraciones gastrointestinales como náusea y vómito.

Puede desarrollarse hipocaliemia, especialmente con diuresis excesiva o cuando hay cirrosis avanzada. La interferencia con una adecuada ingesta de electrolitos también puede contribuir a la hipocaliemia. La hipocaliemia puede sensibilizar o exagerar la respuesta del corazón a los efectos tóxicos de la digital (por ejemplo, aumento de la irritabilidad ventricular). Debido a que el captopril disminuye la producción de aldosterona, el tratamiento concomitante con captopril disminuye la hipocaliemia inducida por diuréticos y menos pacientes requieren suplementos de potasio y/o alimentos con alto contenido de potasio.

Cualquier déficit de cloro es generalmente leve y habitualmente no requiere tratamiento específico, excepto bajo circunstancias extraordinarias (como en la enfermedad hepática o renal). Puede presentarse hiponatremia dilucional en pacientes edematosos en clima caliente; el tratamiento apropiado es la restricción de agua más que la administración de sal, excepto en raros casos en los que la hiponatremia pone en peligro la vida. Si hay depleción de sal el tratamiento de elección es el reemplazo apropiado.

Puede haber hiperuricemia o gota en ciertos pacientes que reciben tratamiento con tiazidas. La diabetes mellitus latente puede volverse manifiesta durante la administración de tiazidas. El efecto antihipertensivo de los diuréticos del tipo de las tiazidas puede aumentarse en pacientes simpatectomizados.

Si se hace evidente una alteración renal progresiva, indicada por elevación del nitrógeno no proteico o del nitrógeno ureico sanguíneo, se requiere una revaloración del tratamiento, considerando el mantener o suspender los diuréticos.

Las tiazidas pueden disminuir el yodo unido a proteínas sin que se observen signos de alteración tiroidea.

La excreción de calcio disminuye por las tiazidas. Se han visto cambios patológicos en las glándulas paratiroides con hipercalemia e hipofosfatemia en unos cuantos pacientes bajo tratamiento prolongado con tiazidas. No se han visto las complicaciones comunes del hiperparatiroidismo como litiasis renal, reabsorción ósea y úlcera péptica. Las tiazidas se deben suspender antes de efectuar pruebas de función paratiroidea.

Se ha demostrado que las tiazidas aumentan la excreción urinaria de magnesio, lo cual puede producir hipomagnesemia.

Información para los pacientes: Se debe aconsejar a los pacientes informar inmediatamente a su médico cualquier signo o síntoma que sugiera angioedema (por ejemplo, edema de la cara, ojos, labios, lengua, laringe y extremidades; dificultad para tragar o respirar; ronquera) y descontinuar el tratamiento (ver Advertencias, apartado Captopril).

Se debe decir a los pacientes que reporten prontamente cualquier indicación de infección (por ej. ardor de garganta, fiebre), que puede ser un signo de neutropenia, o edema progresiva que puede estar relacionado a proteinuria y síndrome nefrótico.

Todos los pacientes deberán ser advertidos de que la excesiva transpiración y deshidratación pueden ocasionar una baja excesiva en la presión arterial, debido a la reducción en el volumen de líquidos. Otras causas de depleción de volumen, tales como vómito o diarrea, también pueden ocasionar una baja en la presión arterial; se debe aconsejar a los pacientes que consulten a su médico.

Se debe aconsejar a los pacientes no usar diuréticos ahorradores de potasio, suplementos de potasio o sustitutos de sal que contengan potasio, sin consultar a su médico (ver Precauciones generales e Interacciones medicamentosas; reacciones adversas).

Deberá advertirse a los pacientes no descontinuar o interrumpir el medicamento, a menos que así se lo indique el médico.

Los pacientes con insuficiencia cardiaca en tratamiento con captopril deberán ser advertidos de no aumentar en forma rápida la actividad física.

Se deberá informar a los pacientes que CAPOZIDE* (captopril-hidroclorotiazida) debe tomarse una hora antes de los alimentos (ver Dosis y vía de administración).

Las pacientes en edad fértil deberán ser informadas acerca de las consecuencias de la exposición a los inhibidores de la ECA durante el segundo y tercer trimestres, y que esas consecuencias parecen no resultar de la exposición intrauterina a los inhibidores de la ECA limitada al primer trimestre. Se debe instruir a las mujeres para que notifiquen inmediatamente a su médico si se sospecha embarazo.

Advertencias:

Captopril: Presumiblemente por su rol en el metabolismo de la bradicinina, los pacientes que reciben inhibidores de la ECA, incluyendo captopril, están sujetos a una variedad de reacciones adversas que producen efectos desde los leves como la tos a otros más severos como los que se detallan a continuación:

Angioedema: Se ha observado angioedema que involucra a las extremidades, cara, labios, membranas mucosas, lengua, glotis o laringe en pacientes tratados con inhibidores de la ECA, incluyendo al captopril.

Si el angioedema involucra la lengua, la glotis o la laringe, puede ocurrir obstrucción de las vías aéreas y puede ser fatal. Debe instituirse rápidamente tratamiento de emergencia, incluyendo aunque no necesariamente la administración subcutánea de una solución de epinefrina al 1:1000.

El edema limitado a la cara, membranas mucosas de la boca, labios y extremidades, generalmente desaparece con la suspensión del tratamiento; algunos casos requirieron tratamiento médico.

Reacción anafiláctica durante desensibilización: Dos pacientes que estaban siendo desensibilizados con veneno de hymenoptera mientras recibían tratamiento con otra inhibidor de la ECA, enalapril, tuvieron una reacción anafiláctica que puso en riesgo su vida. En los mismos pacientes, la reacción se evitó al no administrar el enalapril, pero reapareció de nuevo al administrar enalapril. Por lo tanto se debe tener precaución al utilizar cualquier inhibidor de la ECA en pacientes sometidos a procedimientos de desensibilización.

Reacción anafiláctica durante diálisis de alto flujo/aferesis de lipoproteínas: Reacciones anafilácticas han sido reportadas en pacientes sometidos a hemodiálisis de alto flujo así como con aféresis de lipoproteínas de alta densidad. En estos pacientes se debe contemplar la utilización de una membrana de diálisis distinta o diferente tratamiento farmacológico.

Neutropenia/agranulocitosis: Se ha presentado neutropenia (< 1,000/mm³) con hipoplasia mieloide como resultado del uso de captopril. Aproximadamente la mitad de los pacientes neutropénicos desarrollaron infecciones sistémicas o de la cavidad oral o algunas otras manifestaciones del síndrome de agranulocitosis.

El riesgo de neutropenia depende del estado clínico del paciente. En estudios clínicos de pacientes con hipertensión que tienen una función renal normal (creatinina sérica menor de 1.6 mg/dl) pero sin enfermedad de la colágena, se observó neutropenia en uno de cada 8,600 expuestos.

En pacientes con algún grado de insuficiencia renal (creatinina sérica de por lo menos 1.6 mg/dl) pero sin enfermedad de la colágena, el riesgo de neutropenia fue de 1 por 500, una frecuencia mayor de 15 veces que para la hipertensión no es complicada. Las dosis diarias de captopril fueron relativamente altas en estos pacientes, particularmente en vista de su función renal disminuida.

Hay alguna experiencia en pacientes con insuficiencia renal, en los que el uso de alopurinol concomitantemente con captopril se ha asociado con neutropenia, pero esta asociación no ha aparecido en reportes de Estados Unidos.

En estudios clínicos de pacientes con enfermedades de la colágena (por ejemplo, lupus eritematoso sistémico, esclerodermia) e insuficiencia renal, la neutropenia se presentó en 3.7% de los pacientes. Mientras que ninguno de más de 750 pacientes en estudios clínicos formales de insuficiencia cardiaca desarrolló neutropenia, sí ha ocurrido en la experiencia clínica subsecuente. Cerca de la mitad de los casos reportados tuvieron creatinina sérica mayor o igual a 1.6 mg/dl y más de 75% fue en pacientes que también recibieron procainamida. En la insuficiencia cardiaca, parece ser que están presentes los mismos factores de riesgo para la neutropenia. La neutropenia se ha detectado generalmente en los tres primeros meses después de iniciado el captopril.

En examen de la médula ósea en pacientes con neutropenia mostró en forma consistente hipoplasia mieloide, frecuentemente acompañada de hipoplasia eritroide y disminución en el número de megacariocitos (por ejemplo, médula ósea hipoplásica y pancitopenia); algunas veces se observó anemia y trombocitopenia.

En general, los neutrófilos volvieron a la normalidad en unas dos semanas después de suspender el captopril, y las infecciones graves se limitaron a pacientes complicados. Aproximadamente 13% de los casos de neutropenia terminaron en forma fatal, pero casi todas las fatalidades fueron en pacientes con una enfermedad grave, enfermedad de la colágena, insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca, o recibiendo inmunosupresores, o con una combinación de estos factores.

La evaluación del paciente hipertenso o con insuficiencia cardiaca siempre debe incluir valoración de la función renal.

Si se utiliza captopril en pacientes con alteración de la función renal, se debe determinar la cuenta de leucocitos y la cuenta diferencial antes de empezar el tratamiento y a intervalos de aproximadamente dos semanas durante tres meses y posteriormente en forma periódica.

En pacientes con enfermedad de la colágena o que están expuestos a otros fármacos que se sabe afectan a los leucocitos o la respuesta inmune, particularmente cuando está afectada la función renal, el captopril se debe usar solo después de una evaluación de riesgos y beneficios, utilizándolo con precaución.

A todos los pacientes tratados con captopril se les debe pedir que informen cualquier signo de infección (por ej. faringitis, fiebre). Si se sospecha una infección, se debe hacer cuanto antes una cuenta de glóbulos blancos.

Ya que la suspensión del captopril y de otros fármacos, generalmente lleva a la rápida recuperación de la cuenta leucocitaria, cuando se detecta neutropenia (cuenta de neutrófilos menor de 1,000/mm³), se debe suspender el captopril y vigilar estrechamente la evolución del paciente.

Proteinuria: Se observó proteinuria mayor de 1 g/día aproximadamente en 0.7% de los pacientes que recibieron captopril. Cerca de 90% de los pacientes afectados tenían evidencia de enfermedad renal previa o habían recibido dosis relativamente altas de captopril (en exceso de 150 mg/día), o ambas. El síndrome nefrótico se presentó en una quinta parte de los pacientes con proteinuria. En la mayoría de los casos la proteinuria disminuyó o desapareció en los primeros seis meses con o sin la suspensión del captopril. Los parámetros de la función renal como el nitrógeno ureico y la creatinina, rara vez se alteraron en los pacientes con proteinuria.

Puesto que la mayoría de los casos de proteinuria ocurrieron hacia el octavo mes de tratamiento con captopril, los pacientes con enfermedad renal previa o aquellos que reciben captopril a dosis mayores de 150 mg/día, deben contar con determinaciones de proteínas urinarias (con tiras reactivas en la primera orina de la mañana) antes del tratamiento y posteriormente en forma periódica.

Hipotensión: Raras veces se observó hipotensión excesiva en pacientes hipertensos, pero es una consecuencia posible del uso de captopril en aquellos con disminución de sal y volumen (como los que son tratados enérgicamente con diuréticos), en pacientes con insuficiencia cardiaca o en los que se encuentran en diálisis renal.

Falla hepática: Rara vez se ha asociado a los inhibidores de la ECA con un síndrome que inicia con ictericia cloestática y progresa a necrosis hepática fulminante y (en ocasiones) muerte. El mecanismo del síndrome no se conoce. Los pacientes que reciben cualquier inhibidor de la ECA y presentan ictericia o elevación marcada de las enzimas hepáticas deben suspender el inhibidor de la ECA y recibir atención médica adecuada.

Hidroclorotiazida: Las tiazidas se deben utilizar con precaución en la enfermedad renal severa. En pacientes con enfermedad renal, las tiazidas pueden precipitar azotemia. Se pueden desarrollar efectos acumulativos del fármaco en pacientes con alteración de la función renal. Las tiazidas deben ser utilizadas con precaución en pacientes con alteración de la función hepática o con una enfermedad hepática progresiva, ya que alteraciones leves del balance hidroelectrolítico pueden precipitar coma hepático.

Pueden presentarse reacciones de sensibilidad en pacientes con o sin historia de alergia o de asma bronquial. Se ha reportado la posibilidad de la exacerbación o activación del lupus eritematoso sistémico. En general no se debe administrar litio con diuréticos.

Restricciones de uso durante el embarazo y la lact

Embarazo: Categoría C (primer trimestre) y D (segundo y tercer trimestres). Ver a continuación morbilidad y mortalidad fetal y neonatal.

Captopril:

Morbilidad y mortalidad fetal y neonatal: Cuando se utilizan durante el segundo y tercer trimestres del embarazo, los inhibidores de la ECA pueden ocasionar daño e incluso la muerte al feto en desarrollo. Cuando se detecte embarazo, debe descontinuarse CAPOZIDE* tan pronto como sea posible.

El uso de inhibidores de la ECA durante el segundo y tercer trimestres del embarazo se ha asociado con daño fetal y neonatal incluyendo hipotensión, hipoplasia craneal neonatal, anuria, insuficiencia renal reversible e irreversible y muerte.

También se ha reportado oligohidramnios, posiblemente como consecuencia de la disminución de la función renal fetal; el oligohidramnios en estas circunstancias se ha asociado a contracturas de extremidades deformidad craneofacial e hipoplasia pulmonar. También se han reportado prematurez, retardo en el crecimiento intrauterino y persistencia del conducto arterioso, aun cuando no es claro si estos fueron debidos al inhibidor de la ECA.

Estos efectos adversos no parecen ser debidos a exposición a inhibidores de la ECA durante el primer trimestre. Esto debe informarse a las madres de embriones o fetos que hayan sido expuestos a inhibidores de la ECA solamente durante el primer trimestre. No obstante, cuando las pacientes se embaracen, los médicos deben hacer todo lo posible por descontinuar el uso de CAPOZIDE* a la brevedad posible.

En raras ocasiones (probablemente menos de 1 en cada 1000 embarazos) no hay otra alternativa al tratamiento con inhibidores de la ECA. En estos raros casos, se debe informar a la madre, de los riesgos potenciales para su producto, y se deben practicar estudios seriados con ultrasonido, para valorar el entorno intraamniótico. Si se observa oligohidramnios, debe descontinuarse CAPOZIDE* a menos que se considere que puede salvar la vida de la madre. Se pueden practicar también estudios de contracciones, con estrés o sin estrés así como un perfil biofísico, si se juzga apropiado, dependiendo de la semana de embarazo.

El médico y la paciente deben estar conscientes sin embargo de que el oligohidramnios puede aparecer después de que el feto haya sufrido daño irreversible. Los recién nacidos con historia de exposición in utero a inhibidores de la ECA deben ser observados cuidadosamente para detectar hipotensión, oliguria e hipercaliemia. Si ocurre oliguria, se debe poner énfasis en el soporte de la presión arterial y la perfusión renal. Se podría requerir exsanguíneo transfusión o diálisis para revertir la hipotensión y/o como tratamiento sustitutivo de la función renal alterada.

Aún cuando se puede extraer el captopril de la circulación del adulto mediante hemodiálisis, no hay estudios para extraerlo de la circulación de recién nacidos o niños.

La diálisis peritoneal no es efectiva para extraer captopril; no hay información en cuanto a la exsanguíneo transfusión para extraer captopril de la circulación general. Cuando se administra captopril a conejos en dosis entre 0.8 y 70 veces (en base a mg/kg) la dosis máxima recomendada en humanos, se observó una baja incidencia de malformaciones craneofaciales. No se encontraron efectos teratogénicos en estudios de ratas y hámsters embarazadas que recibieron dosis de hasta 150 veces (hámsters), 625 veces (ratas) la dosis máxima recomendada en humanos.

Hidroclorotiazida: Las tiazidas atraviesan la barrera placentaria y aparecen en la sangre del cordón umbilical. El uso de tiazidas en mujeres embarazadas requiere que el beneficio anticipado sea valorado contra los posibles riesgos para el feto. Estos riesgos incluyen ictericia fetal o neonatal, trombocitopenia, y posiblemente otras reacciones adversas que ocurren en el adulto.

Lactancia: Tanto el captopril como la hidroclorotiazida se excretan en la leche humana. Debido a que existe la posibilidad de reacciones adversas graves en el lactante con ambos fármacos, se debe tomar la decisión de suspender la lactancia o suspender el tratamiento, tomando en cuenta la importancia de CAPOZIDE* (captopril-hidroclorotiazida) para la madre.

Reacciones secundarias y adversas:

Captopril: La incidencia reportada está basada en estudios clínicos que incluyen aproximadamente 7,000 pacientes.

Renales: Aproximadamente 1 de cada 100 pacientes desarrolla proteinuria (ver Advertencias). Cada una de las siguientes reacciones adversas se observó aproximadamente en 1 a 2 de cada 1,000 pacientes y no tienen una relación clara con el uso del fármaco: insuficiencia renal, insuficiencia renal aguda, síndrome nefrótico, poliuria, oliguria y frecuencia urinaria.

Hematológicas: Se ha presentado leucopenia/agranulocitosis (ver Advertencias); se han reportado casos de anemia, trombocitopenia y pancitopenia.

Dermatológicas: Se presentó rash, a menudo con prurito y algunas veces con fiebre, artralgias y eosinofilia en aproximadamente 4 a 7 (dependiendo del estado renal y de la dosis) de cada 100 pacientes, generalmente durante las primeras cuatro semanas de tratamiento. Es habitualmente maculopapular y raras veces en forma de urticaria. El rash casi siempre es leve y desaparece pocos días después de la disminución de la dosis, con antihistamínicos, y/o suspendiendo el medicamento; puede ocurrir remisión aún si se continúa con el captopril.

Prurito sin rash, se presentó en 2 de cada 100 pacientes. Entre el 7 y 10 por ciento de los pacientes con rash cutáneo han presentado eosinofilia y/o títulos positivos de anticuerpos antinucleares. También se han reportado lesiones reversibles que semejan penfigoide y fotosensibilidad.

Se ha informado enrojecimiento o palidez en 2 a 5 de cada 1,000 pacientes.

Cardiovasculares: Puede ocurrir hipotensión, (ver Advertencias y precauciones, Interacciones de los fármacos, para discusión de la hipotensión en el tratamiento con captopril).

Se han observado taquicardia, dolor torácico y palpitaciones en aproximadamente 1 de cada 100 pacientes. Angina de pecho, infarto del miocardio, insuficiencia cardiaca y síndrome de Raynaud se han presentado en 2 a 3 de cada 1,000 pacientes.

Disgeusia: Aproximadamente 2 a 4 (dependiendo de la función renal y la dosis) de cada 100 pacientes desarrollan disminución o pérdida de la percepción del gusto. La alteración del gusto es reversible y generalmente se autolimita (en 2 a 3 meses) aún cuando se continúe con la administración del fármaco. Puede haber pérdida de peso asociada a la pérdida del gusto.

Angioedema: Se ha reportado angioedema en las extremidades, cara, labios, membranas mucosas, lengua, glotis o laringe en aproximadamente 1 de cada 1,000 pacientes. El angioedema que involucra a las vías aéreas superiores ha producido obstrucción fatal (ver Advertencias y precauciones).

Tos: Se ha reportado tos en 0.5 a 2% de los pacientes tratados con captopril (ver Precauciones).

Las siguientes reacciones se han reportado en aproximadamente 0.5 a 2% de los pacientes, pero no tienen una frecuencia aumentada en comparación con placebo u otros tratamientos en estudios controlados: irritación gástrica, dolor abdominal, náusea, vómito, diarrea, anorexia, constipación, aftas, úlcera péptica, mareo, cefalea, malestar general, fatiga, insomnio, boca seca, disnea, alopecia, parestesias.

Se han reportado otros efectos clínicos adversos desde que el fármaco se comercializó y se mencionan a continuación por aparatos y sistemas. En este grupo no se puede determinar la incidencia o si existe relación causal.

Aparato/sistema

Efecto clínico adverso

Generales:

Astenia, ginecomastia

Cardiovasculares:

Paro cardiaco, insuficiencia o accidente cerebrovascular, trastornos del ritmo, hipotensión ortostática, síncope

Dermatológicos:

Pénfigo buloso, eritema multiforme (incluyendo síndrome de Stevens-Johnson), dermatitis exfoliativa

Gastrointestinales:

Pancreatitis, glositis, dispepsia

Hematológicos:

Anemia, incluyendo la aplásica y hemolítica

Hepatobiliares:

Ictericia, hepatitis, incluyendo casos raros de necrosis, colestasis

Metabólicos:

Hiponatremia sintomática

Musculoesqueléticos:

Mialgia, miastenia

Nerviosos y psiquiátricos:

Ataxia, confusión, depresión, nerviosismo, somnolencia

Respiratorios:

Broncoespasmo, neumonitis eosinofílica, rinitis

Sensoriales:

Visión borrosa

Urogenitales:

Impotencia

Al igual que con otros inhibidores de la ECA se ha reportado un síndrome que puede incluir: fiebre, mialgia, artralgias, nefritis intersticial, vasculitis, erupción y otras manifestaciones dermatológicas, eosinofilia, y sedimentación globular acelerada.

Morbilidad y mortalidad fetal/neonatal: El uso de inhibidores de la ECA durante el segundo y tercer trimestre del embarazo se ha asociado a daño fetal y neonatal, incluyendo hipotensión, hipoplasia craneal neonatal, anuria, insuficiencia renal reversible e irreversible y muerte. También se ha reportado oligohidramnios, posiblemente debido a la disminución de la función renal fetal; el oligohidramnios en estas condiciones se ha asociado a contracturas de las extremidades, deformación craneofacial e hipoplasia pulmonar. También se han reportado prematurez, retardo del crecimiento intrauterino y persistencia del conducto arterioso, aunque no es claro si esto es debido a los inhibidores de la ECA.

Hidroclorotiazida:

  • Sistema gastrointestinal: Anorexia, irritación gástrica, náusea, vómito, calambres, diarrea, constipación, ictericia (ictericia intrahepática colestática), pancreatitis y sialadenitis.
  • Sistema nervioso central: Mareo, vértigo, parestesias, cefalea y xantopsia.
  • Hematológicos: Leucopenia, agranulocitosis, trombocitopenia, anemia aplásica y anemia hemolítica.
  • Cardiovasculares: Hipotensión ortostática.
  • Hipersensibilidad: Púrpura, fotosensibilidad, erupción cutánea, urticaria, angeítis necrotizante (vasculitis, vasculitis cutánea), fiebre, enfermedad respiratoria incluyendo neumonitis y reacciones anafiláticas.
  • Otros: Hiperglucemia, glucosuria, hiperuricemia, espasmo muscular, debilidad, inquietud, y visión borrosa transitoria.
Siempre que las reacciones adversas sean moderadas o severas, la dosificación de las tiazidas debe reducirse o suspenderse el tratamiento.

Interacciones medicamentosas y de otro genero:

Hipotensión:

Pacientes que reciben diuréticos: Los pacientes en tratamiento con diuréticos y especialmente aquellos en quienes este tratamiento se ha instituido recientemente, así como los sometidos a restricción severa de sal en la dieta o en diálisis, ocasionalmente pueden experimentar una disminución brusca de la presión sanguínea, generalmente dentro de la primera hora después de recibir la dosis inicial de captopril.

La posibilidad de efectos hipotensores con captopril se puede minimizar ya sea suspendiendo el diurético o aumentando la ingestión de sal aproximadamente una semana antes del inicio del tratamiento con captopril, o iniciando el tratamiento con pequeñas dosis (6.25 o 12.5 mg).

Como otra alternativa, se puede mantener al paciente en observación cuando menos una hora después de recibir la dosis inicial. Si hay hipotensión, el paciente debe ser colocado en posición supina y si es necesario se instala una infusión intravenosa de solución salina isotónica.

Esta respuesta hipotensora transitoria no es una contraindicación para administrar otras dosis, las cuales pueden darse sin dificultad una vez que la presión sanguínea ha aumentado después de la expansión de volumen.

Fármacos con acción vasodilatadora: No hay datos disponibles acerca del efecto del uso concomitante de otros vasodilatadores en pacientes que reciben captopril para insuficiencia cardiaca; por lo tanto, la nitroglicerina y otros nitratos (utilizados en el manejo de la angina de pecho) y otros fármacos que tienen acción vasodilatadora, deben suspenderse si es posible antes de iniciar el tratamiento con captopril. Si se vuelve a administrar durante el tratamiento con captopril, debe hacerse cuidadosamente y tal vez en menores dosis.

Fármacos que producen liberación de renina: El efecto del captopril se potencia por agentes antihipertensivos que producen liberación de renina. Por ejemplo los diuréticos (como las tiazidas) pueden activar al sistema renina-angiotensina-aldosterona.

Fármacos que afectan la actividad simpática: El sistema nervioso simpático puede tener especial importancia para mantener la presión sanguínea en pacientes que reciben captopril solo o con diuréticos.

Por lo tanto, los fármacos que afectan la actividad simpática (por ejemplo, agentes bloqueadores ganglionares o agentes bloqueadores neuronales adrenérgicos deben utilizarse con precaución. Los bloqueadores ?-adrenérgicos confieren un mayor efecto antihipertensivo al captopril, pero la respuesta total no es aditiva.

Fármacos que aumentan el potasio sérico: Debido a que el captopril disminuye la producción de aldosterona, puede haber elevación de potasio sérico. Los diuréticos ahorradores de potasio como la espironolactona, triamterene o amilorida, así como los suplementos de potasio se deben administrar solo cuando haya hipocaliemia demostrada, haciéndolo con precaución, ya que pueden producir un aumento significativo del potasio sérico. Los sustitutos de la sal que contienen potasio, también deben utilizarse con precaución.

Inhibidores de síntesis de prostaglandinas endógenas: Se ha informado que la indometacina puede disminuir el efecto antihipertensivo del captopril, especialmente en casos con renina baja.

Otros fármacos antiinflamatorios no esteroides (por ejemplo, la aspirina) también pueden tener este efecto. En algunos pacientes la administración de un antiinflamatorio no esteroideo puede reducir el efecto diurético, natriurético y antihipertensivo de los diuréticos tiazídicos. Por lo tanto, cuando se usan concomitantemente antiinflamatorios no esteroideos y la hidroclorotiazida, es necesario observar cuidadosamente al paciente para determinar si se obtiene el efecto deseado del diurético.

Litio: Se ha reportado aumento en los niveles de litio sérico y síntomas de toxicidad con litio en pacientes que reciben tratamiento concomitante con inhibidores de la ECA. Estos fármacos se deben administrar con precaución y se recomienda la monitorización frecuente de los niveles de litio sérico. Los diuréticos reducen todavía más la depuración renal de litio y aumentan el riesgo de toxicidad por litio. La hidroclorotiazida se debería coadministrar con precaución y se recomienda monitoreo frecuente de los niveles séricos de litio.

Alcohol, barbitúricos o narcóticos: Puede ocurrir potenciación de la hipotensión ortostática.

Amfotericina B, corticosteroides o corticotropina (ACTH): La hidroclorotiazida puede intensificar el desequilibrio hidroelectrolítico, particularmente la hipocaliemia. Se deben vigilar los niveles de potasio y utilizar suplementos de potasio si es necesario.

Anticoagulantes (orales): Pueden ser necesarios ajustes de la dosis de los anticoagulantes ya que la hidroclorotiazida puede disminuir sus efectos.

Medicamentos para la gota: Puede ser necesario ajustar la dosis de los medicamentos para la gota ya que la hidroclorotiazida puede aumentar el nivel de ácido úrico sanguíneo.

Otros medicamentos antihipertensivos (por ejemplo, agentes bloqueadores adrenérgicos ganglionares o periféricos): Puede ser necesario ajustar la dosis ya que la hidroclorotiazida puede potenciar sus efectos.

Fármacos para la diabetes (fármacos orales e insulina): Puede ser necesario el ajuste de las dosis de los medicamentos para la diabetes, ya que las tiazidas pueden elevar los niveles de glucosa sanguínea.

Sales de calcio: Se puede presentar aumento en los niveles de calcio sérico por disminución en la excreción cuando se administran concomitantemente con diuréticos tiazídicos. Si se debe administrar calcio, hay que monitorizar los niveles de calcio sérico y ajustar la dosis de acuerdo a los resultados.

Glucósidos cardiacos: Mayor posibilidad de aumento de toxicidad digitálica asociada con hipocaliemia inducida por tiazidas. Se deben monitorizar los niveles de potasio.

Colestiramina y colestipol: Pueden retardar o disminuir la absorción de hidroclorotiazida. Los diuréticos sulfonamídicos, se deben tomar cuando menos una hora antes o cuatro a seis horas después de estos medicamentos.

Diazóxido: Aumenta los efectos hiperglucémicos, hiperuricémicos y antihipertensivos cuando se administra concomitantemente con diuréticos tiazídicos. Se debe estar consciente de posibles interacciones y monitorizar los niveles de glucosa sanguínea y ácido úrico sérico.

Relajantes musculares no despolarizantes, preanestésicos y anestésicos utilizados en cirugía (por ejemplo, clorhidrato de tubocurarina y galamin trietiodo): Con la hidroclorotiazida, los efectos de estos agentes pueden ser potenciados; se pueden requerir ajustes en la dosis. Se debe monitorizar y corregir cualquier desequilibrio hidroelectrolítico antes de la cirugía si es posible.

Metanamina: Posible disminución de la eficacia de la hidroclorotiazida por la alcalinización de la orina.

Aminas presoras (por ejemplo, norepinefrina): Disminución de la respuesta arterial, pero no suficiente para excluir la eficacia del fármaco vasopresor para uso terapéutico. Usar con precaución en pacientes que toman ambos medicamentos y que van a cirugía. Administrar los agentes preanestésicos y anestésicos en dosis reducidas, y si es posible, descontinuar la hidroclorotiazida una semana antes de la cirugía.

Probenecid o sulfinpirazona: Puede ser necesario el aumento de la dosis de estos fármacos ya que la hidroclorotiazida puede tener efectos hiperuricémicos.

Alteraciones en los resultados de pruebas de labor

Electrolitos séricos:

  • Hipercaliemia: Pequeños aumentos del potasio sérico, especialmente en pacientes con insuficiencia renal (ver Precauciones, apartado Captopril).
  • Hiponatremia: Particularmente en pacientes que reciben una dieta baja en sodio o diuréticos en forma concomitante.
  • Nitrógeno ureico/creatinina sérica: Pueden presentarse elevaciones transitorias del nitrógeno ureico y de la creatinina sérica especialmente en pacientes con hipertensión renovascular. Disminuciones rápidas de la presión arterial muy elevada o de larga evolución pueden ocasionar reducción de la filtración glomerular y a su vez producir elevación del nitrógeno ureico o de la creatinina sérica.
  • Hematológicos: Se han reportado anticuerpos antinucleares positivos.
  • Pruebas de función hepática: Se han presentado elevaciones de las transaminasas hepáticas, fosfatasa alcalina y bilirrubina sérica. El captopril puede dar lugar a pruebas falsas positivas para acetona en la orina.
La hidroclorotiazida puede interferir con la prueba de la bentiromida. Se deben monitorizar periódicamente los electrolitos séricos.

Precauciones en relacion con efectos de carcinogen

No se han llevado a cabo estudios con CAPOZIDE * en animales con respecto a la carcinogénesis, mutagénesis y alteraciones de la fertilidad.

Dosis y via de administracion:

La dosis debe individualizarse de acuerdo a la respuesta del paciente.

CAPOZIDE* puede sustituir a los componentes individuales que han sido previamente ajustados mediante titulación. Alternativamente, se puede instituir el tratamiento con una tableta de CAPOZIDE* 25 mg/12.5 mg una vez al día. Si el paciente no responde satisfactoriamente a la dosis inicial, se puede añadir captopril o hidroclorotiazida en forma individual o utilizando CAPOZIDE* hasta en 6 a 8 semanas, el ajuste de la dosis deberá hacerse generalmente con intervalos de 6 semanas, a menos que la situación clínica requiera un ajuste más rápido.

En general, la dosis diaria de captopril no debe exceder de 150 mg y la de hidroclorotiazida no debe exceder de 50 mg. CAPOZIDE* debe tomarse una hora antes de los alimentos.

Ajuste de la dosis en insuficiencia renal: Puesto que tanto el captopril como la hidroclorotiazida son excretados principalmente por vía renal, la tasa de excreción está disminuida en pacientes con alteración de la función renal. Por lo tanto, estos pacientes pueden responder a dosis más bajas o menos frecuentes de CAPOZIDE*.

Una vez que se haya obtenido el efecto terapéutico deseado, se debe aumentar el intervalo entre las dosis o disminuir la dosis total diaria hasta que se llegue a la mínima dosis efectiva. Cuando se requiere tratamiento concomitante con diuréticos en pacientes con insuficiencia renal severa, debe preferirse un diurético de asa (por ejemplo, furosemida) más que un diurético tiazídico para añadir al captopril; por lo tanto, en pacientes con insuficiencia renal severa la combinación de captopril-hidroclorotiazida no es en general recomendable.

Uso pediátrico: La seguridad y la efectividad en los niños no se han establecido. Hay poca experiencia reportada en la literatura con el uso de captopril en la población pediátrica; la dosis en relación con el peso generalmente se reportó como semejante o menor que la utilizada en los adultos. Los niños pequeños, especialmente los recién nacidos, pueden ser más susceptibles a los efectos hemodinámicos adversos del captopril.

Se han informado disminuciones excesivas, prolongadas y no predecibles en la presión sanguínea y complicaciones asociadas incluyendo oliguria y convulsiones.

CAPOZIDE* (captopril-hidroclorotiazida), se debe utilizar en niños únicamente si otras medidas para controlar la presión sanguínea no han sido efectivas.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACION O INGESTA ACCIDENTAL:

Captopril: La preocupación principal debe ser, corregir la hipotensión. El tratamiento de elección para normalizar la presión arterial es la infusión intravenosa de solución salina normal.

Aún cuando el captopril puede ser extraído de la circulación en el adulto mediante hemodiálisis, no se tiene suficiente información respecto a la eficacia de la hemodiálisis para extraerlo de la circulación de recién nacidos o de niños.

La diálisis peritoneal no es efectiva para extraer captopril; no hay información respecto a la exsanguíneotransfusión para extraer captopril de la circulación general.

Hidroclorotiazida: Además de la diuresis esperada, la sobredosis de tiazidas puede producir grados variables de letargia la cual puede progresar al coma en pocas horas, con mínima depresión de la respiración y de la función cardiovascular y sin evidencia de cambios en los electrolitos séricos o deshidratación. Se desconoce el mecanismo de la depresión del sistema nervioso central inducida por tiazidas. Puede ocurrir irritación gastrointestinal e hipermotilidad.

Se ha reportado el aumento transitorio del nitrógeno ureico y pueden ocurrir cambios en los electrolitos séricos, especialmente en pacientes con alteración de la función renal. Además del lavado gástrico y del tratamiento de apoyo para el estupor o coma, puede ser necesario tratamiento sintomático de los síntomas gastrointestinales. No se ha establecido claramente el grado en que la hidroclorotiazida es extraída por hemodiálisis.

Se deben instituir las medidas necesarias para mantener la hidratación, el equilibrio electrolítico, la respiración y la función cardiovascular y renal.

Presentaciones:

Caja con 15 tabletas de 25/12.5 mg.

Caja con 15 tabletas de 50/25 mg.

Recomendaciones sobre almacenamiento:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.

Leyendas de proteccion:

Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños.

Laboratorio y direccion:

BRISTOL-MYERS SQUIBB DE MEXICO, S. de R.L. de C.V.
Av. Revolución Núm. 1267
Colonia Tlacopac
01040 México, D.F.
* Marca registrada

:

Reg. Núm. 368M86, SSA IV
JEAR-04363102532/RM2004/IPPA
Definiciones médicas / Glosario
  1. DIABETES MELLITUS, Significa , e indica el exceso de glucosa que existe en la orina de los diabéticos no controlados.
  2. EDEMA, Es la tumefacción de los tejidos debido a un aumento del líquido existente en ellos y suele aparecer tras una lesión.
  3. ICTERICIA, Es la pigmentación amarilla del blanco de los ojos o de la piel, provocada por un exceso de bilirrubina en la sangre que acaba depositándose en los tejidos.
  4. LARINGE, Es la porción de las vías aéreas. Se encuentra situada entre la parte posterior de la boca y el extremo superior de la tráquea, y posee una firme armadura de cartílago que la mantiene rígida.
  5. NEFRITIS, Es la inflamación del riñón.
  6. PALPITACIONES, Este término significa que la persona percibe el latido de su corazón, lo que ocurre a menudo durante la quietud de la noche.
  7. SANGRE, El organismo contiene alrededor de 7 litros de sangre, compuesta en un 50% por plasma y en otro 50% por células.
  8. URTICARIA, Existen múltiples causas de la urticaria, pero la erupción se caracteriza siempre por ronchas rojas pruriginosas.
  9. UTERO, Es la parte del aparato genital femenino en la que anida y se desarrolla el huevo fecundado
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