Vitamina D para el desarrollo del embrión

Vitamina D para el desarrollo del embriónLos niveles óptimos de nutrientes y vitaminas son imprescindibles para el desarrollo del embrión, sobre todo en los primeros meses del embarazo. Al respecto, recientes investigaciones han destacado el importantísimo papel de la vitamina D en la formación y el desarrollo del feto, ya no relacionado solamente con la adecuada nutrición y el desarrollo esquelético, sino también con el crecimiento cerebral normal de los bebés y la prevención de múltiples patologías.

Al respecto, se conoce que la vitamina D consumida en dosis normales por la mujer embarazada ayuda a reducir el riesgo de numerosas enfermedades como la diabetes y la hipertensión, a la vez que ayuda a desarrollar de manera normal y saludable el sistema esquelético del bebé.

Sin embargo, recientes investigaciones han profundizado aún más en el papel de la vitamina D, sobre todo en lo que respecta a la formación y desarrollo del cerebro del bebé en la etapa fetal. De esta manera, se ha comprobado cómo los niveles de vitamina D inciden en el posterior desarrollo motor y mental del niño. Así, niveles deficientes de esta vitamina perjudicarían el desarrollo psicomotor de los bebés e incluso podrían afectar su coeficiente intelectual.

Estos resultados son avalados por un estudio donde se analizaron un grupo de niños con deficiencia de vitamina D y otro con niveles normales de esta vitamina. En los resultados se apreció que en las pruebas neuropsicológicas aplicadas a las 14 meses de vida que evaluaban el desarrollo psicomotor e intelectual de los pequeños, aparecieron deficiencias de hasta 2,6 puntos menos en la prueba mental y 2,3 puntos menos en la psicomotora.

En otros estudios se ha reportado también que la deficiencia de vitamina D podría debilitar el sistema inmunitario del bebé, a la vez que aumenta el riesgo de desarrollar asma, otras enfermedades respiratorias, así como las enfermedades cardiacas.

Es por ello que los especialistas recomiendan que las mujeres embarazadas consuman las cantidades recomendadas de vitamina D. Una excelente fuente son los baños de sol pero también el consumo de pescado, leches o complementos vitamínicos.

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