Los usos del propóleos

Los usos del propóleosEl propóleos es una sustancia que se obtiene de los brotes del álamo y de las coníferas, o sea los árboles que producen conos. Aunque en muchas ocasiones también se suele obtener de las colmenas pero de una forma u otra, rara vez el propóleo se encuentra en su forma completamente pura.

Los usos del propóleo fueron descubiertos allá por el año 350 aC cuando era utilizado para el tratamiento de los abscesos, en la cura de las heridas y los tumores y para realizar el proceso de momificación. Sin embargo, lejos de estar errados en su utilización, en la actualidad se han demostrado científicamente muchos de estos usos del propóleo y se han diversificado sus propiedades.

En nuestros días el propóleo se utiliza para el tratamiento de infecciones producidas por bacterias, por virus, por hongos y protozoos. También es empleado frecuentemente para tratar el cáncer de nariz y de garganta; a la vez que estimula el sistema inmunológico y se emplea en el tratamiento de problemas gastro-intestinales como la úlcera péptica.

El propóleo se emplea además por sus efectos antioxidantes y como agente antiinflamatorio. En ocasiones se aplica directamente sobre la piel para la limpieza de las heridas y en especial para el herpes genital puesto que ayuda a cicatrizar las lesiones. Así también suele utilizarse para realizar enjuagues bucales que aceleran el proceso de curación luego de una cirugía oral y para tratar algunos tipos de quemaduras leves.

Aunque es considerado por los especialistas como una sustancia bastante segura, su empleo durante el embarazo y la lactancia, así como en los pacientes con asma y alergias a los productos de las abejas, a las coníferas o álamos debe ser evitado. De igual manera, debe controlarse su consumo frecuente pues en varios casos puede provocar irritación en la zona de la boca siendo la causa de la aparición de molestas llagas.

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