Los orígenes de la aromaterapia

Los orígenes de la aromaterapiaLos orígenes de la aromaterapia se remontan al año 4.500 años a.C. Por aquel entonces ya se hacía referencia al empleo de ungüentos, bálsamos y perfumes provenientes de sustancias aromáticas como las maderas, aliños, resinas y bulbos que eran empleados en vinos, vinagres, remedios, liturgias y embalsamientos.

Son numerosos los papiros en los cuales quedaron plasmadas las mezclas y las fórmulas que contenían sustancias aromáticas que utilizaban los sacerdotes de mayor jerarquía. De esta manera, era común encontrar aplicaciones de la aromaterapia en la farmacología de aquellos tiempos que se utilizaban para tratar una amplia variedad de enfermedades, así como también en la cosmetología para el cuidado de la piel y para mantener la juventud y la belleza.

Por esos tiempos los sacerdotes construían sus propios laboratorios en los templos. Allí molían las flores, semillas y palos para luego destilarlos y mantener en secreto sus fórmulas. De esta forma, las sustancias que creaban eran tan exquisitas que sólo los dioses, sacerdotes o reinas y reyes podían pagar su precio en oro.

Sin embargo, aunque sus orígenes se remontan al antiguo Egipto y Roma, lo cierto es que no fue hasta el año 1920 que se acuñó el término “aromaterapia”. Entonces se utilizó para resumir el efecto curativo de los aceites esenciales. Fue Rene-Maurice Gattefossé, un químico francés, quién descubrió las propiedades medicinales del aceite esencial de lavanda al aplicarlo sobre una quemadura en su mano luego de sufrir un accidente en el laboratorio.

Más tarde, el cirujano de la armada francesa, Jean Valnet, utilizó los aceites esenciales para tratar a los soldados heridos en combate y a pacientes de un hospital psiquiátrico. En el 1964 escribió “Aromathérapie”, el libro que aún muchos consideranla Bibliade la aromaterapia.

Luego, alrededor de los años 1950, Margarita Maury, terapeuta de belleza y bioquímica austriaca, introdujo la idea de emplear los aceites esenciales para los masajes y se establecieron entonces las primeras clínicas de aromaterapia en Francia y Suiza.

Así, la aromaterapia ha llegado hasta nuestros días siendo aplicada por fisioterapeutas, enfermeras, cosmetólogos, doctores, masajistas y otros profesionales de la salud que han comenzado a emplear los aceites esenciales como un tratamiento alternativo para muchas dolencias.

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