Las propiedades de las ostras

OstrasLas ostras son un plato refinado que acarrean consigo el toque de la alta cocina allí donde se presenten. Pero más allá de la aureola de exquisitez con la cual se reviste, lo cierto es que las ostras también son un alimento muy nutritivo.

Hoy por hoy existen más de cien tipos diversos de ostras, si bien aquella que solemos consumir son las criadas en los viveros. Si se hace referencia a sus nutrientes, puede afirmarse que 100 gramos de ostras aportan tanto hierro como 100 gramos de hígado de res y nos brindan ocho veces más vitamina B12 que la misma cantidad de carne de vaca. Además, su contenido graso es muy bajo, sólo 1,4 gramos por cada 100 gramos de ostras. A estos nutrientes se le suma el zinc, el yodo, el potasio, el fósforo y otras vitaminas del grupo B.

Por otra parte, la abundancia de yodo que se puede encontrar en las ostras resulta beneficioso para nuestro metabolismo ya que regula nuestro nivel de energía y permite el funcionamiento adecuado a nivel celular. El yodo también ayuda a procesar los carbohidratos, fortalecer el cabello, la piel y las uñas.

El alto contenido en zinc de las ostras (que se encuentra en una proporción de 22 gramos por cada 100 gramos de ostras) facilita la asimilación y el almacenamiento de la insulina pero a la misma vez permite el  proceso de madurez sexual. Además de ser beneficioso para el sistema inmunitario y la cicatrización de heridas, el zinc también ayuda a combatir la fatiga e interviene en el transporte de la vitamina A a la retina.

Normalmente las ostras se consumen con limón o salsas a base de pimienta. Pero a pesar de todos los beneficios que aportan las ostras, como normalmente se ingieren crudas, corremos el riesgo de intoxicarnos por lo que muchas personas optan por cocinarlas, de esta forma si bien pierden algunos de sus nutrientes y parte del sabor, también se reduce el riesgo para nuestra salud.

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