Las principales causas de la embolia grasa

Las principales causas de la embolia grasaEl síndrome de embolia grasa es un trastorno en el cual una masa de grasa se traslada por el organismo pudiendo afectar órganos de gran importancia como el corazón, los pulmones o el cerebro.

La embolia grasa puede ser secundaria a múltiples causas como tratamientos prolongados con esteroides, pancreatitis agudas, quemaduras y liposucciones. Sin embargo, su incidencia aumenta considerablemente en los casos de fracturas u otras afectaciones de los huesos que implican intervenciones quirúrgicas.

Según las estadísticas, el 90% de las embolias grasas se presentan luego de fracturas de fémur y tibia con una mayor prevalencia en pacientes hombres y en los jóvenes. No obstante, aunque los datos no se conocen con exactitud, los especialistas señalan que las personas que mayores probabilidades tienen de presentar una embolia grasa son los pacientes implicados en accidentes con traumatismos graves y los ancianos con fractura de pelvis.

Una causa posible de esta afectación es el aumento de la presión intramedular tras una lesión o manipulación quirúrgica ósea que provoca que los glóbulos grasos de la médula entren en el torrente sanguíneo. De esta manera, los fragmentos grasos envueltos por agregados plaquetarios formaran microtrombos que se desplazarán por el torrente sanguíneo hasta diversos órganos como el corazón o el cerebro, pudiendo causar la muerte en los casos donde no se diagnostique tempranamente.

Por lo general, en estos casos existe un período silente (entre 24 hasta 72 horas) donde aunque el paciente presente taquicardia, petequias, cierta hipoxia o una frecuencia respiratoria elevada; aún no se conoce la causa de estos síntomas. Luego pueden aparecer numerosos síntomas dependiendo de los órganos afectados, llegando a evidenciarse en los casos más graves alteraciones en la función respiratoria y fallo multiorgánico.

Es por ello que ante cualquier operación quirúrgica, sobre todo de origen óseo, y en los casos de accidentes severos es recomendable mantener al paciente en estado de inmovilidad absoluta donde se minimice el riesgo de padecer una embolia grasa.

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