La importancia de hidratarse

La importancia de hidratarseMás del 50% de nuestro cuerpo está constituido exclusivamente por agua, si bien las proporciones exactas varían en función del peso, la edad y el sexo de las personas. Por eso es común que los hombres de más edad y peso sean los que poseen mayores proporciones de agua en su organismo.

Sin embargo, independientemente del porcentaje de agua que se posea, el organismo no almacena este líquido, por lo que diariamente se requieren aportes constantes de agua que faciliten las diversas funciones del cuerpo, de ahí la importancia de hidratarse.

Una hidratación adecuada favorece la regulación de la temperatura corporal, a la vez que hidrata y protege las células de la epidermis. También facilita el desarrollo de la digestión y ayuda a diluir los líquidos del organismo y a transportar los nutrientes por todo el cuerpo. De manera general, permite el buen funcionamiento de los riñones y disminuye el riesgo de formación de los cálculos renales.

Así, una correcta hidratación corporal también garantiza la eliminación eficaz de las sustancias de desecho del organismo mediante la orina, a la vez que evita el estreñimiento ya que previene la sequedad de las heces. A su vez, novedosos estudios afirman que mantenerse hidratados nos ayuda a mejorar la concentración.

Por eso, los especialistas siempre recalcan la importancia de una hidratación adecuada, sobre todo en la época de verano cuando el aumento de las temperaturas, la humedad y una mayor sudoración hacen que el organismo pierda más proporciones de agua que las que elimina normalmente. Algo similar sucede ante la exposición prolongada al sol, la práctica de ejercicios u otras actividades físicas que requieran un gran gasto de energía.

Al respecto, recomiendan también incrementar la ingesta de agua en los niños y ancianos, quienes presentan peculiaridades diferentes en sus mecanismos de regulación de agua. De esta manera, es aconsejable consumir cerca de tres litros de agua al día ya sea mediante la ingesta de alimentos que la contengan como las frutas y los vegetales o a través del consumo directo de líquidos.

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