El simulador de escaleras, otra alternativa aeróbica

El simulador de escalera es una máquina cual se ejercitan los miembros del tren inferior en forma alterna mientras se imita el movimiento de subir peladaños.

El movimiento que implica es de pasos rápidos con una amplitud que no sea tan grande como para disminuir la velocidad. Lo recomendable es mantener un ritmo lento y amplio de respiración.

A pesar de que parece sencillo al mirarlo, no se trata de un ejercicio de ejecución tan fácil. Requiere cierto equilibrio y coordinación. Para comenzar, se puede usar las manos para sujetarse, pero lo ideal sería que con el tiempo las dejemos libres, para ejercitar la coordinación.

Además, muchas personas se engañan e intentan ayudarse mediante la tensión en sus brazos. Es importante realizar el ejercicio a conciencia, no acompañado el movimiento de la máquina si no esforzándose en subir cada «peldaño».

Al realizar este ejercicio debemos tener cuidado de tensar excesivamente los meniscos. Por ello las rodillas deben apuntar siempre a las puntas del pie.

El simulador de escaleras no es el ejercicio ideal para personas con sobre peso. Al ejecutar el movimiento, estas pueden ver muy sobrecargadas sus pantorrillas.

Tampoco deberían usar esta máquina las personas con una mala circulación en el tren inferior (ya que el ejercicio no favorece el retorno venoso), o quienes padecen acortamiento del tendón de Aquiles.

A pesar de ser un trabajo muy intenso, no es el más recomendable entre los aeróbicos para movilizar los depósitos energéticos acumulados en forma de grasa. Ocurre que este movimiento fatiga muy rápidamente los gemelos y el sóleo, músculos pequeños, por lo que no puede realizarse por un tiempo prolongado, a diferencia de la cinta o el cicloergómetro.

Una alternativa para poder trabajar con intensidad los miembros inferiores y a la vez poder quemar grasas es dividir el trabajo aeróbico en distintos aparatos.

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