El maíz dulce en la dieta

El maíz dulce en la dietaEl maíz dulce es una variedad de mazorca que se obtiene a partir de ciertas variedades del maíz y que generalmente se consume como hortaliza. Esta variedad se diferencia de las demás por su menor tiempo de maduración, así como por el menor tamaño de las mazorcas y su mayor contenido de azúcar que le imprime su sabor característico.

Existen unas 300 variedades de maíz dulce pero se conoce que la mayoría poseen elevados niveles nutricionales, destacándose por su alto contenido de magnesio, fósforo, potasio e hidratos de carbono. Sin embargo, presentan además, aunque en menores proporciones proteínas, fibra, calcio, provitaminas y folatos que aumentan considerablemente su valor energético.

En este sentido, el maíz dulce se considera un alimento importante para el tratamiento dietético de algunas enfermedades, por lo que suele recomendarse frecuentemente por algunos especialistas para aquellos que padecen de diabetes por su alto contenido en hidratos de carbono. También suele consumirse por las personas que padecen de celiaquía pues las mazorcas de maíz dulce no poseen glúten por lo que resultan beneficiosas para contrarrestar la enfermedad. Por otra parte, resultan favorables para incrementar la sensación de saciedad y en la prevención del estreñimiento debido a su importante contenido de fibra.

Para su consumo, los especialistas recomiendan que se utilice el producto lo más fresco posible, de esta manera se aprovechará todo el valor nutricional de maíz dulce. Para ello, podremos probar fácilmente si las mazorcas están frescas con sólo introducir la uña en alguno de sus granos; mientras más rápidamente salga el jugo mayor grado de frescura poseerá la mazorca. Si la mazorca se encuentra descolorida y arrugada es muy posible que ya hayan transcurrido unos cuantos días desde que se recogiera, por lo cual ya no se encuentra fresca.

En este sentido, debemos intentar consumir el maíz lo más rápido posible, pues aunque en condiciones adecuadas puede mantenerse hasta un año, tiende a ir perdiendo paulatinamente su sabor dulce y sus peculiaridades nutricionales. Por ello, una vez adquirido el maíz puede consumirse la mazorca entera o en granos sueltos, ya sea al vapor, frescos, hervidos o tostados.

En particular los granos son empleados comúnmente en ensaladas y como guarnición de otros platos. Por otra parte, las mazorcas pueden consumirse asadas a la brasa o al horno con mantequilla o hervidas. También algunos chef consumen el maíz dulce seco disuelto en agua en forma de sopa o caldo, con lo cual logran recuperar un elevado porcentaje de su contenido nutricional. En este sentido, sus formas de preparación pueden resultar variadas, sin embargo; lo importante es mantener su nivel nutricional.

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