Ejercicios en verano: ¿Cómo incide el calor?

Chica-sudando-runnerPara muchos la llegada del verano es la señal que esperan para comenzar a practicar ejercicio físico al aire libre. Es el momento de ponerse las zapatillas deportivas, el short y la camiseta y salir a practicar senderismo, running, natación, ciclismo…Sin embargo, en el afán de tonificar los músculos y tomar aire fresco, muchas veces pasamos por alto un aspecto relevante: cómo inciden las temperaturas elevadas sobre nuestro cuerpo mientras practicamos actividad física.

El efecto del calor sobre nuestro cuerpo mientras practicamos deporte

La Consejería de Salud de España recomienda evitar la práctica de deporte con temperaturas superiores a los 32º C y con una humedad relativa mayor del 80%. Sin embargo, muchos expertos advierten que la práctica de ejercicios se debe evitar cuando el calor ya supera los 30º C. El problema radica en que cuando hacemos ejercicio físico con una temperatura y humedad relativa muy elevadas, el cuerpo no puede liberar el exceso de calor para mantener su temperatura interna.

En realidad, nuestro organismo está diseñado para generar calor a través del metabolismo basal, manteniendo así una temperatura interna de alrededor de 37º C, independientemente del clima. Para lograrlo, debe poner en marcha diferentes procesos que permiten ganar o perder calor, ya sea mediante la evaporación a través del sudor, por radiación de calor o por transmisión calorífica mediante el contacto físico directo. Este mecanismo está controlado, esencialmente, por procesos químicos celulares, nuestro sistema nervioso, y en especial, por el hipotálamo.

El hipotálamo es el centro cerebral encargado de regular nuestra temperatura basal, incluso mientras hacemos ejercicio físico. De esta manera, cuando la temperatura corporal comienza a aumentar debido a los ejercicios y el calor, el hipotálamo entra en acción: envía la señal de canalizar la sangre más cerca de la superficie del cuerpo para que el calor se pueda irradiar más fácilmente y además, provoca un incremento de la evaporación del líquido corporal (hasta el 70%) mediante el sudor, para mantener la temperatura interna por debajo de los 40,5º C.

Sin embargo, a veces los mecanismos de liberación calorífica no son efectivos, sobre todo cuando hay demasiado calor en el ambiente. En estos casos, la temperatura interna aumenta, lo que puede encerrar algunos riesgos para la salud.

Cinco riesgos de hacer deporte en un día caluroso

  1. El riesgo de deshidratación corporal aumenta con la consecuente alteración de los niveles de sodio y potasio.
  2. La sangre se vuelve más densa y el volumen plasmático se reduce progresivamente, haciendo más lenta la circulación.
  3. La frecuencia cardiaca aumenta como un mecanismo de compensación ante su debilitamiento, como consecuencia de un menor volumen de llenado de los ventrículos.
  4. Las probabilidades de sufrir un espasmo de calor son mayores. Se trata de un problema que provoca espasmos y dolores incontrolables en los músculos de los brazos, las piernas y el abdomen.
  5. La fatiga, vértigos, vómitos, hipotensión, dolores de cabeza, falta de coordinación y debilidad pueden aparecer como resultado de un síncope de calor.

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